Esta vez no hubo hundimiento de los Spurs en ningún periodo y los actuales campeones de liga lograron la primera victoria de la serie de semifinales que pierden por 1-2 al mejor de siete.
Sin embargo, la victoria no sólo les permitió aprovecharse de la ventaja de campo sino que además también recuperaron la condición de equipo ganador, que sabe demoler a sus rivales en los momentos decisivos.
Para lograr ese objetivo nada mejor que las genialidades de Ginóbili, la eficacia de Parker y el resurgir del alero Tim Duncan en la recta final del partido después que sus dos compañeros lo habían mantenido a flote en plena crisis de juego.
Ginóbili, que jugó 40 minutos como titular, y Parker se combinaron con 31 puntos cada uno, mientras que Duncan los apoyo con un doble-doble monumental de 16 tantos, 13 rebotes y cuatro tapones.
El escolta argentino volvió loca a la defensa de los Hornets y anotó 11 de 22 tiros de campo, repartió seis asistencias y capturó cuatro rebotes.
Parker esta vez le ganó el duelo en la dirección de juego a Paul al conseguir 11 asistencias y el centro Kurt Thomas hizo un trabajo inmenso bajo los aros al aportar 10 rebotes con cuatro puntos.
Por si todo lo anterior no hubiese sido suficiente, los Spurs vieron como por primera vez también en la serie el alero Bruce Bowen jugó su mejor defensa y además aportó 12 tantos, incluidos 4 de 9 triples, y el escolta reserva Michael Finley llegó a los 11 para completar la lista de cinco jugadores que anotaron en doble dígitos.
Precisamente Bowen, Finley, quien también anotó 3 de 5 triples y Ginóbili, 3 de 9, fueron los que iban a establecer la diferencia en el marcador final ya que los Spurs lograron un 44,0 (11-25) de acierto en los tiros desde fuera del perímetro por 2 de 11 de los Hornets.
El centro argentino Fabricio Oberto jugó 25 minutos con los Spurs para anotar 1 de 3 tiros de campo, aportó dos puntos, capturó ocho rebotes con dos asistencias.
De nuevo en el AT&T Center de San Antonio si vio a los auténticos campeones de liga que aspiran a revalidar el título de liga, aunque su reacción no llegó hasta el final del tercer periodo cuando se pusieron con un parcial de 83-78, ventaja de cinco puntos que ya no se iban a dejar quitar en el cuarto periodo.
Duncan comenzó a entrar en acción, Ginóbili y Parker volvían loca a la defensa de los Hornets y Bowen anotaba desde fuera del perímetro para que los Spurs con 5:54 minutos para concluir el partido tuviesen la mayor ventaja de la noche, 13 puntos (101-88), que iba a ser la definitiva.
Los Spurs habían conseguido una racha de 11-0, pudieron por fin controlar a Paul en sus tiros y tampoco el alero David West estuvo acertado para que el equipo de San Antonio lograse un parcial final de 27-21 lleno de simbolismo y esperanza de cara al cuarto partido que se jugará el próximo domingo.
El equipo de San Antonio evitaba una desventaja de 0-3 en la serie, marca de la que ningún equipo se pudo recuperar y además dejaba en 10-0 todos los partidos de las cuatro eliminatorias de semifinales de la NBA que se han disputado en campo propio.
A pesar de la derrota, Paul, que fue elegido para formar parte del Primer Equipo de la liga durante la pasada temporada regular, lidero a los Hornets con 35 puntos y nueve asistencias.
West logró 23 tantos con 12 rebotes y el centro Tyson Chandler llegó a los 12 para capturar ocho balones bajo los aros.
Sin embargo, el alero serbio Peja Stojkovic, que en los dos partidos anteriores disputados en Nueva Orleans habían sido decisivo con sus triples, en el tercero se quedó con sólo ocho (2 de 7 tiros de campo, incluido un triple en cinco intentos, y 3-4 desde la línea de personal).
"Era la victoria que necesitábamos y además también el hacerlo con nuestro mejor juego", comentó Gregg Popovich, entrenador de los Spurs. "Ahora nos toca pensar en el cuarto partido. Debemos ganarlo para mantener el factor campo sin cambios".
Popovich admitió que está convencido que su equipo ira a más en la competición y si logran empatar la serie la presión volverá a estar del lado de los Hornets, algo que de momento no ha sido así, y que al final podría ser un factor importante en la definición de la eliminatoria.
Boston 2-0 Cleveland
BOSTON -- Los Boston Celtics se pusieron con ventaja de 2-0 en la eliminatoria de semifinales de la Conferencia Este frente a los Cleveland Cavaliers, después de ganar por 89-73 en el segundo partido de la serie al mejor de siete, pero siguieron de nuevo sin convencer con su juego.
Aunque mucho menos lo hicieron los Cavaliers, que volvieron a ser un equipo sin definición de sus acciones en el campo y dependiendo por completo del alero LeBron James, su estrella, que sigue lejos de demostrar en el campo su condición de líder y figura.
Esta vez los Celtics cumplieron con su objetivo de mantener la ventaja de campo en la eliminatoria, que ahora se muda a Cleveland, donde se disputaran el próximo sábado y lunes, el tercero y cuarto partido.
El alero Paul Pierce, a pesar de sufrir una separación de la uña del dedo gordo de la mano derecha durante el primer cuarto, lideró con 19 puntos el ataque de los Celtics, que tuvo a otro tres jugadores con doble dígitos, pero se quedaron con sólo un 40,3 por ciento de acierto en los tiros de campo.
El escolta Ray Allen, que no pudo conseguir ningún punto en el primer partido, esta vez aportó 16, mientras que el alero estrella Kevin Garnett, que fue elegido para formar parte del Primer Equipo de la NBA, logró un doble-doble de 13 tantos, 12 rebotes, cuatro asistencias, una recuperación de balón y un tapón.
El alero reserva Leon Powe confirmó su condición de sexto jugador del equipo y aportó 11 puntos con siete rebotes.
Si los Celtics no estuvieron inspirados en su juego de ataque, peor les fue a los Cavaliers, que se quedaron con un 35,6 por ciento de acierto en los tiros de campo y sólo tres jugadores lograron doble dígitos.
James lideró a los Cavaliers con 21 puntos, pero anotó sólo 18 de 24 tiros de campo, falló los cuatro intentos de triples y acertó con 9 de 13 lanzamientos desde la línea de personal, sin que pudiese superar la gran defensa individual que le hizo Garnett.
La estrella de los Cavaliers, que tuvo que sufrir el abucheo de los aficionados y los gritos de "Over-rated" (sobrevalorado), anotó 3 de 8 tiros de campo en el primer cuarto, pero en el segundo y tercero se quedó con 1 de 11.
El centro lituano Zydrunas Ilgauskas lo apoyó con 19 tantos y el alero Wally Szczerbiak aportó 13 puntos, que tampoco sirvieron para cambiar la historia del partido.
El ala-pivote brasileño Anderson Varejao jugó 33 minutos con los Cavaliers para conseguir tres puntos (1 de 5 tiros de campo y 1-2 de personal), y capturar 10 rebotes.
Los Cavaliers sólo estuvieron arriba en el marcador en el primer cuarto después que lograran un parcial favorable de 24-17, a pesar que el centro titular Ben Wallace, con sólo cuatro minutos, se tuvo que retirar a los vestuarios después de sufrir mareos y necesitar ayuda para caminar.
Volvió en el calentamiento del descanso del primer tiempo, pero el entrenador de los Cavaliers, Mike Brown, confirmó que Wallace siguió con los mareos y decidió volver a los vestuarios.
Los Cavaliers se quedaron con sólo un 11,8 por ciento de acierto en los tiros de campo durante el segundo cuarto para permitir que los Celtics remontasen una desventaja de ocho puntos y se pusiesen nueve por delante en el marcador.
La primera ventaja en el marcador para los Celtics fue en el segundo cuarto con un parcial de 28-27 después que el alero reserva James Posey recuperó un balón de un mal pasase dado por el base Delonte West y completó la jugada con un mate espectacular.
El veterano base reserva Sam Cassell lo siguió con un triple para completar una racha de 10-0, que rompió por completo el partido.
Los Celtics desde que comenzaron la fase final tienen marca de 6-0 en su campo del Banknorth Garden, mientras que perdieron los tres que disputaron fuera ante los Atlanta Hawks en la primera eliminatoria.