El profesor universitario dijo que una institución colegiada como la Cámara de Cuentas solo puede cumplir con su cometido cuando sus integrantes entienden que tienen un sagrado compromiso con los intereses de la Nación.
Expresó que el sagrado compromiso con los intereses de la Nación es el factor de cohesión que hace que los individuos depongan actitudes particulares y entiendan que la responsabilidad que recae sobre sus hombros le obliga a entenderse y a trabajar en equipo.
Dijo que no basta con ser honorable y tener preparación académica para desempeñar de manera efectiva una posición como esa.
“A esos cargos deben ir personas que además de tener capacidad y experiencia, sean capaces de renunciar al personalismo y al protagonismo particular en procura de cumplir con la misión institucional”, agregó.
El abogado y politólogo dijo que entre los miembros de la Cámara de Cuentas en ningún momento existió unidad de criterios, pero tampoco un propósito común.
“A instituciones como la Cámara de Cuentas, la Suprema Corte de Justicia y la Junta Central Electoral deben ir personas que tengan un compromiso con la Patria”, subrayó.