Puig recordó que en un documento histórico del libro “Trujillo y Haití Volumen III: La Agresión contra Lescot” del historiador Bernardo Vega, aparece una correspondencia que Bosch dirigió en el año 1943 a los historiadores dominicanos Emilio Rodríguez Demorizi, Héctor Incháustegui Cabral y Ramón Marrero Aristy en la que donde interpela su conciencia respecto al odio que manifestaban contra los haitianos: “Los he oído a ustedes expresarse, especialmente a Emilio y a Marrero, casi con odio hacia los haitianos y me he preguntado cómo es posible amar al propio pueblo y despreciar al ajeno, cómo es posible querer a los hijos de uno, al tiempo que odia a los hijos del vecino así, sólo porque son hijos de otro”.
“Creo que ustedes no han meditado sobre el derecho de un ser humano, sea haitiano o chino, a vivir con aquel mínimo de bienestar indispensable para que la vida no sea una carga insoportable; que ustedes consideran a los haitianos punto menos que animales, porque a los cerdos, a las vacas, a los perros no les negarían ustedes el derecho a vivir”.
El extinto mandatario, además de cuentos y novelas relacionados con Haití, vivió con sus padres en un exilio forzado en territorio haitiano, entre 1911 y 1915, ante el asesinato del presidente dominicano Ramón Cáceres en noviembre del 1911. En Cabo Haitiano, nació su hermano Francisco.
Puig, al comentar una ponencia de Vega en el recién celebrado Foro Dominico Haitiano de la Fundación Global Democracia y Desarrollo, manifestó su esperanza de que las ideas de Bosch, sirvan de inspiración en el manejo del tema haitiano.
“Nosotros esperamos que las generosas ideas expresadas por Juan Bosch en aquella época inspiren lazos de comprensión y solidaridad entre los pueblo haitiano y dominicano”, dijo.
En otro orden, indicó que el antihaitianismo del dictador Rafael Leonidas Trujillo, era “circunstancial y oportunista”.
“Trujillo alaba a Haití y a los haitianos cuando le conviene y les ataca de manera sórdida y despiadada cuando es útil para sus intereses”, afirmó el presidente de la APD.