SANTO DOMINGO.- El Partido Unión Demócrata Cristiana (UDC) planteó que se destine el 5 por ciento de los préstamos internacionales a programas de bien social, y mejorar las condiciones de vida de los moradores de zonas marginadas.
Luis Acosta Moreta, Luis “El Gallo”, presidente de la UDC, dijo que la totalidad de los préstamos internacionales van a ser pagados por los bolsillos de los dominicanos, sin importar su condición social o posición económica.
El candidato a síndico del Distrito Nacional, en el número 8 de la boleta de la UDC, destacó que para obtener un préstamo, sin importar si es lícito y bien intencionado, no se le pide permiso al pueblo, pero sí se toman las providencias para que éste sea el proveedor de pago de la deuda externa.
En consecuencia, si hay préstamos que no van a beneficiar directamente a las capas más pobres de la población, para las cuales la macroeconomía sólo está en los titulares de los periódicos, entonces se deben tomar las providencias para que dejen beneficios reales e inmediatos.
Luis “El Gallo” dijo que en consecuencia propone que cuando un préstamo sea aprobado, se especialice el 5 por ciento para los trabajos sociales en las barriadas de Santo Domingo.
Las pequeñas obra son las de los barrios, las que son rechazadas para dar paso a las megaestructuras, dejando las calles enlodadas, las cloacas desbordadas, la falta de cacheo de las cañadas, la ausencia de agua potable, y la inexistencia de dispensarios médicos barriales.
Con un 5 por ciento de los préstamos especializados para trabajos sociales se podrían mejorar las escuelitas de los barrios, donde los niños se sientan en la tierra o en cajas de cartón y llevar a cabo programas de letrinización.
Expresó que ese 5 por ciento deducido de los préstamos no le haría mella a la obra que se vaya a construir, o a la institución que se quiera fortalecer, pero si sería de mucha ayuda en la lucha contra la pobreza.
Añadió que la miseria, la promiscuidad y el abandono no son un titular de periódico, como es el hablar del desarrollo macroeconómico, pero sí una realidad lacerante que todos los dominicanos deben enfrentar.
vb