BARAHONA.- El Consorcio Azucarero Central (CAC), de Barahona, denunció que 100 rieles y chuchos han sido robados de la vÃa férrea del ingenio Barahona, afectando la zafra 2007-2008 y estimándose en millones de pesos las sustracciones.
La denuncia en conjunto por los gerentes general y relaciones públicas del CAC, Jaime Bonisafi y Oliver Fernández, quienes demandaron de las autoridades policiales, el Ejército y el Consejo Estatal del Azúcar, realizar una exhaustiva investigación.
Bonisafi dijo que quienes se están dedicando a esta práctica es una banda bien organizada.
"Hacemos un llamado a las autoridades policiales, del Ejército y el Consejo Estatal del Azúcar (CEA), a que ordenen una investigación sobre esta ola de robo contra el patrimonio del ingenio Barahona", dijo.
El funcionario del CAC dijo que no es posible que estos rieles pasen por el cruce de Vicente Noble en patanas, ante la mirada indiferente de los militares de puesto en ese lugar.
Manifestó que para producirse estos robos tienen que participar más de diez personas, para, primero cortarlo con acetileno y posteriormente cargarlos para montarlos en las patanas.
Indicó que la situación provoca dificultades al transporte de caña a la factoría del ingenio local, donde en la actualidad se esta en plena producción de azúcar, porque los rieles han sido robados.
"Las autoridades tienen que investigar, quienes son los que están comprando rieles, para así apresar a los miembros de esta banda", apuntó.
De su lado, Fernández señaló que los desconocidos también han sustraído compuertas y peines de los canales de riego, lo que pone en peligro la cosecha de los agricultores de la zona, ya que sus propiedades se inundan por la falta de la regularización del líquido.
Los robos de los rieles y los chuchos, que se utilizan para el desvío de las locomotoras en la vía férrea mayormente se han producido en la zona de Bombita y Canoa, donde el CAC tiene plantaciones de caña.
Cada riel nuevo, tiene un costo de 700 dólares, con un peso de 660 libras y una extensión de largo de 11 metros, mientras que las compuertas y los peines que se han robado son de metal.