Las votaciones transcurrieron con normalidad y en orden, salvo algunas situaciones en que se produjeron discusiones entre representantes de los partidos que intervinieron en la justa comicial, que, en ocasiones, llegaron a la agresión, aunque sin consecuencias mayores.
El concepto de que un proceso electoral es equivalente a una fiesta de la democracia se dejó sentir con mayor fuerza en algunos lugares como los bateyes situados camino al municipio de Neyba, ciudad cabecera de la provincia Bahoruco.
Y para muestra bastaba con observar la armonía existente entre los votantes, muchos de ellos de ascendencia haitiana proclamaban su nacionalidad dominicana y su derecho a votar.
Cientos de esas personas residentes en los bateyes La Cuchilla, La Isabela y Batey, 3, 4, 5 y 6 hacían largas filas para votar en los colegios electorales definidos por la Junta Central Electoral (JCE) en esas comunidades.
Héctor Danilo Acosta, presidente de un colegio electoral ubicado en la Escuela Primaria e Inicial Batey 4, manifestó que los votantes de ascendencia haitiana “tienen ya varios procesos” votando, “porque llegaron al país cuando estos lugares comenzaban a formarse”.
En un recorrido de este reportero desde la capital y que concluyó en Bahoruco, se pudo constatar sobre el terreno que en la mayoría de estas jurisdicciones el proceso comicial se desarrolló de manera organizada y sin mayores perturbaciones.
Excepción. La excepción a esta apreciación la constituye varios incidentes protagonizados por dirigentes y simpatizantes del oficialista Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y del opositor Partido Revolucionario Dominicano (PRD).
Sus acaloradas y violentas discusiones, que en muchos casos alcanzaron el grado de pelea y amenazas de balaceras, fueron motivadas porque el primero se negaba a cerrar los locales del partido que el segundo le exigía de manera contundente.
Afortunadamente, las diferencias quedaron racionalmente subsanadas en el transcurso de la jornada.
Se registran algunos incidentes
Los pleitos verbales entre perredeístas y peledeístas comenzaron desde tempranas horas de la mañana. El primer enfrentamiento registrado por El Caribe se produjo en el Club 19 de Marzo, situado en la calle 27 de Febrero, de la provincia Azua de Compostela.
En ese recinto electoral poco faltó para que blancos y morados se fueran a las trompadas o escenificaran un duelo a balazos.
Todo se produjo porque frente a ese club hay un local del Partido Alianza por la Democracia (APD), fuerza aliada al Partido de la Liberación Dominicana, que permanecía con la puerta principal abierta y los perredeístas pedían a gritos que eso no era legal y que podía prestarse para cualquier “maraña”.
Los militantes peledeístas no hicieron caso de las advertencias que les dirigían sus enemigos políticos y continuaron con la puerta abierta.
Esto provocó la ira de los simpatizantes del PRD y de inmediato se inició un intercambio de ofensas y epítetos impublicables. Finalmente, nada pasó y el proceso prosiguió en medio de una tensa calma.
Inconveniente en Azua
Algo que molestó sobremanera a presidentes de mesas, delegados, suplentes, supervisores de la JCE y “facilitadores”, fue la aparición de un grupo de jóvenes que se apostó en la escuela Bartolomé Olegario Pérez, en Azua, para preguntar a los votantes por quién habían votado. Alegaron que desconocían que la JCE había sugerido evitar esta práctica, para no provocar proclamas.
6:10 A.m., Baní
La gente se transportaba de un lugar a otro, en motores, carros, camiones, camionetas y a pies hacia las mesas electorales. Era evidente el entusiasmo por votar.
7:20 a.m., Azua
Presidentes de mesas y delegados llaman a la atención a quienes, apenas iniciado el proceso, ya se autoproclamaban ganadores frente a sus contendores.
8:30 a.m., Tamayo
En esta comunidad, representantes del PRD objetaban con sus críticas que un local del PLD se mantuviera abierto mientras se desarrollaban las votaciones.
12:05 p.m., Barahona
Un vehículo abordado por alegados seguidores de un legislador de oposición se coloca frente al recinto del Liceo Secundario Leonor Feliz y reparte dinero.