El jefe de familia, Amado Toribio Pimentel, es ebanista, su esposa Ana Pérez es ama de casa y su hijo Alex, de 25 años, trabaja vendiendo ropa en la calle 125. Son originarios de Santiago, en República Dominicana, y hoy viven en Nueva York, en el dominicano barrio de Washington Heights.
El proceso electoral en su país lo miran desde la distancia y cada uno desde su particular punto de vista.
Para el papá, Amado, la participación política es muy importante y siempre está atento de lo que ocurre en su patria. Sin embargo, es muy crítico sobre lo que está sucediendo.
“La política en República Dominicana es de sufrimiento y de dolor y siempre los que más sufren son los de abajo, los más pobres”, afirma.
Pero Amado no pierde las esperanzas y piensa que es fundamental ser parte de todo este proceso incluso estando fuera.
“Yo creo que si el doctor Miguel Vargas Maldonado gana, no arreglará el país definitivamente, pero sí puede hacer una mejor política y generar más fuentes de trabajo”, afirma.
Para su hijo Alex, la situación es completamente diferente. No tiene un candidato y se siente mucho más cerca de las elecciones en Estados Unidos que de las de su país de origen.
“Para ser honesto, me importan mucho más estas elecciones, porque aquí vivo y es aquí donde estoy construyendo mi vida”, señala. “Pero sí les pide algo a los políticos dominicanos: “espero que el que gane, que no me importa quien sea, no sea falso y que haga lo que prometió”, agrega Alex, cuyo sueño es ser policía de Nueva York.
Ana, la madre de Alex, quien llegó a la Gran Manzana siendo muy joven, no tiene muchas expectativas en los políticos dominicanos.
“Hace muchos años que perdí las esperanzas”, indica, mientras cocina arroz con habichuelas para el almuerzo de su marido. “De las elecciones de mi país no sé mucho, veo algo por la televisión, pero lo que me pasa es que los políticos prometen y prometen, y al fin y al cabo se quedan ellos con las buenas tajadas”, subraya. Ana no tiene un candidato para las próximas elecciones en República Dominicana pero sí está atenta a lo que pasa en las elecciones en Estados Unidos: “Veo que Hillary puede llegar a muchas cosas”, dice.
Es así como la familia Pimentel de Washington Heights espera estas elecciones.