Incluso, ese médico envió una carta al consulado americano en Santo Domingo en la que él se comprometía a sumir esa responsabilidad, pero según denunciaron en su momento, la abuela y la madre del menor, el galeno desapareció como por arte de magia inmediatamente se enteró de que el menor había llegado a Nueva York.
El médico, según el expediente, se había comprometido además a cubrir los costos en los que se4 incurriera durante el proceso de donación y trasplante del hígado que necesita el menor, cuya vida depende de ello y está en la lista de espera del mentado hospital.
La visa del niño fue diligenciada por la Fundación Juan Luis Guerra que contaba con que el grupo médico Excelsior se hiciera cargo de la situación a la llegada del pequeño a la ciudad, según publica este día el Diario Libre de República Dominicana.
La madre de Renny, señora Emmy Pérez dijo que ella quiere ser la persona que salve a su hijo donándole su hígado, pero recalcó sus denuncias anteriores contra el hospital que según ella, se niega a hacer la evaluación premilitar debido a que no tienen seguro médico, ni el dinero que hace falta para cubrir los gastos del trasplante.
Los abogados de la familia dijeron que la corte debe obligar al grupo médico Excelsior a pagar los costos a los que se comprometieron con la fundación y la familia del pequeño.