"La forma de comunicarse entre latinos en Estados Unidos no se convertiría en un nuevo idioma, debido a que se usan estructuras gramaticales de dos lenguas. Ambas lenguas cuentan con estructuras sólidas", dijo el experto en el foro "Infancia y memoria" realizado en la Universidad Iberoamericana de la capital mexicana.
El afincamiento en Estados Unidos de millones de latinos durante varias generaciones dio lugar a la creación popular de numerosos términos formados por la fusión entre los idiomas español e inglés, una especie de dialecto que se conoce como 'spanglish'.
Los dialectos, prosiguió el especialista, "no afectan normalmente el esqueleto del lenguaje, es decir, la fonología y la sintaxis que son su estructura esencial".
"El 'spanglish' es un dialecto que como los demás del español tiene sólo diferencias de pronunciación, nombre de palabras y significados, lo que enriquece al idioma en sí, pero no sugiere la creación de una lengua criolla, como sucedió con el que (se) habla en algunas colonias francesas de América", dijo.
"Lejos de provocar una ruptura o ser un obstáculo para el desarrollo (del español), lo hace más rico y sostiene la idea de que es una lengua fortísima", aseguró el experto mexicano.
Además, "la creación de una nueva lengua que distinga a ciertos sectores latinos en Estados Unidos está descartada, pues estos buscan insertarse en la cultura estadounidense y dejar de lado sus raíces hispanas", concluyó.