“Ya se podrá imaginar, todos estamos muy apenados por lo ocurrido”, dijo ayer un operador de la compañía de taxis que prefirió mantener su nombre en reserva.
El ‘dispatcher’ informó a este diario que hoy a las 2 p.m. saldría desde este local —ubicado en el 206 de South Broadway— una caravana de taxis para rendir homenaje póstumo a Geraldo Gutiérrez, quien fue atacado la noche del jueves por al menos un sujeto que lo apuñaló en el pecho y el abdomen.
Dos adolescentes de 16 años de edad han sido arrestados en relación a este crimen. Daquan Duncan, de la localidad de Tuckhoe, fue acusado de asesinato en segundo grado, mientras que Adam Arroyo, de Yonkers, fue detenido por manipular evidencias de un crimen.
Gutiérrez murió la madrugada del viernes en el Centro Médico Jacobi de El Bronx, luego que su taxi chocara contra un poste poco después de las 11 p.m. del día anterior en el 270 Saw Mill River Road, en Yonkers.
Al parecer, antes de estrellarse, el hispano había forcejeado en su vehículo con al menos un hombre cerca del lugar del accidente, según dijo —en una declaración escrita— el capitán William Cave, comandante de la División de Detectives de Yonkers. El funcionario policial agregó que las investigaciones continúan tratando de confirmar si el robo fue el motivo del ataque.
Sin embargo, Martín Ruiz, propietario de Mexico Car Service Corp., dijo a Journal News que a Gutiérrez le robaron un teléfono celular, un sistema de ubicación satelital y $281 en efectivo.
Según informes de la base de taxis, Gutiérrez fue enviado a recoger un pasajero a Marble Hall, un edificio de apartamentos de 10 pisos ubicado en el 100 de la avenida Columbus en Tuckahoe. El destino era Yonkers.
Otro taxista, amigo de la víctima, recibió una llamada de Gutiérrez, pero éste no dijo nada, sólo se podía escuchar ruidos de una pelea. El operador de esa noche, Pablo Rodríguez, pidió a todos los taxistas disponibles para encontrar el vehículo de Gutiérrez.
Ruiz describió a Gutiérrez como un buen tipo que era muy amigable con todos sus compañeros taxistas. El propietario de la compañía agregó que varios choferes habían sido víctimas de robo en años recientes, pero nada tan serio como lo ocurrido a Gutiérrez.
El dominicano trabajó para la empresa por tres o cuatro años hasta lograr reunir el dinero suficiente para comprar su propio taxi, pero continuó en Mexico Car Service.