Cordero, de 62 años, alegó que su negocio sufrió graves destrozos mientras la policía ejecutaba una orden de cateo en busca de un anillo robado.
El abogado de Cordero, Herbert Moreira Brown, explicó que la ciudad llegó a un acuerdo fuera de corte con el bodeguero, quien radicó la demanda hace ahora 12 años.
El abogado explicó que la ciudad sólo había ofrecido $7,500 para zanjar el caso, luego $25 mil y después $75 mil, “y en este punto Cordero aceptó”.
“Creo que la compensación debió de ser mayor. Aunque la policía, durante un cateo, tiene derecho a detenerte, en este caso era obvio de que hubo uso excesivo de la fuerza”, agregó.
Ayer no pudimos localizar a Cordero, quien se encuentra en República Dominicana, pero su abogado expresó que Cordero opina que se hizo justicia, “aunque consideró que no recibió una correcta representación legal de sus primeros abogados”.
El hecho ocurrió el 19 de septiembre de 1996 en la bodega Jasper Groceries, en el 694 East de la calle 141, propiedad en ese entonces de Cordero.
Moreira Brown dijo que Cordero acusó a la policía de la ciudad de asalto, uso de fuerza excesiva, y arresto o encarcelamiento ilegal.
Cordero relató que todo empezó cuando un desconocido entró a la bodega y le vendió a la hija de Cordero, Digna Peña, un anillo por $55. Poco después, entraron a la bodega varios policías fuertemente armados con fusiles semi-automáticos, quienes lanzaron un dispositivo de humo, golpearon a Cordero en la cara, lo esposaron y le tiraron al piso, mientras le inmovilizaban durante más de cinco minutos con una rodilla en la espina dorsal.
La abogada de la ciudad, Lavanya Pisupati, dijo en los argumentos de apertura que la policía sólo cumplió con ejecutar una orden de cateo en el negocio de Cordero, en busca de propiedad robada, incluyendo joyas, y para eso tuvo que poner a todos en el piso, “por razones de seguridad”.