NUEVA YORK.- Las nuevas instalaciones para la Escuela Secundaria Gregorio Luperón de Matemáticas y Ciencias, estarán terminadas para el comienzo de clases, según confirmó la Administración Bloomberg.
La nueva escuela en la calle 165 y Amsterdam Avenue, en Washington Heights, tendrá un salón de música, un laboratorio de tecnología, un laboratorio de ciencias y un gimnasio. Un proyecto que costó $34.7 millones de dólares dará a los 492 estudiantes hispanos lo que durante años profesores, estudiantes y activictas pidieron a la ciudad.
“La comunidad hizo que la administración cumpliera con las promesas hechas. Las nuevas instalaciones estarán listas para el 2 de septiembre”, comentó el vicealcalde para Educación Dennis Walcott.
Yokarima Duarte, graduada de Gregorio Luperón en el 2003, fue quien públicamente envió una carta al canciller invitándolo a conocer las instalaciones de la escuela localizada en el 516 de la calle 181 oeste, y pidiéndole un plantel mejor.
“La escuela me cambió la vida. La relación entre profesores y alumnos es una comunidad”, revela Duarte. Cuando llegó de República Dominicana a los 13 años no hablaba inglés.
El haber sido transferida a Gregorio Luperón logró que su educación fuera un éxito. Hoy día está en City College estudiando Relaciones Públicas. Los estudiantes de 9 a 12 grado de la Gregorio Luperón aprenden el inglés mientras avanzan en los estudios en español, siendo un modelo para la educación bilingüe que los jóvenes inmigrantes necesitan.
“La guía de los profesores en cómo hacer las cosas fue muy importante para mi”, concluyó Duarte.
Según el profesor de Estudios Sociales Ydanis Rodríguez, las antiguas instalaciones no tenían ventilación, los corredores eran muy angostos y los salones de clase tampoco tenían ventilación pero eso nunca impidió que en la escuela haya una responsabilidad como comunidad.
“Ahora los jóvenes van a tener espacio para la música, el deporte en instalaciones que los van ayudar en su educación”, aseguró Rodríguez.
La secundaria Gregorio Luperón fue fundada en 1992 como un programa transicional para los jóvenes inmigrantes ominicanos, pero en el 2001, fue convertida en una secundaria para hoy ser una de las mejores secundarais de la ciudad de Nueva York. En el reporte de progreso, dado por el departamento de educación, del año pasado, Gregorio Luperón sacó el mejor puntaje.
“Este es un ejemplo de que la educación bilingüe si funciona”, asegura el profesor Rodríguez.