Al dictar una conferencia en el Congreso Internacional "La Migración en América Latina y la Unión Europea", llevado a cabo en esta ciudad, indicó que en este fenómeno se involucran más de 200 millones de personas a nivel mundial.
Manifestó que la discriminación por motivos de nacionalidad continúa siendo una práctica en muchos países del mundo.
Señaló que América Latina constituye una de las regiones expulsoras de inmigrantes más importantes en el mundo, entre las que destaca México, con un flujo aproximado de 300 mil mexicanos al año que se dirigen a Estados Unidos.
Estableció que debido a este fenómeno de carácter mundial, algunos países como Cuba, Puerto Rico y República Dominicana han perdido ya 20 por ciento de su población.
Indicó que aunque este fenómeno data del siglo XIX, es a partir de 1964, año en que se dio por terminado el Programa Bracero, cuando la migración de connacionales hacia Estados Unidos se multiplicó por dos.
Anotó que de las 750 mil personas nacidas en México que habitaban legalmente en Estados Unidos en 1970, la cifra se incrementó a casi 12 millones.
Al referirse a las causas por las que ocurre la migración de connacionales hacia Estados Unidos, citó la demanda de mano de obra por parte del mercado de ese país y la insuficiente dinámica de la economía mexicana para absorberla.
También mencionó la desigualdad de sueldos entre las naciones, procesos de liberación económica y desigualdades crecientes entre los países desarrollados y los que están en vías de desarrollo.