BUENOS AIRES.- Con un despliegue de artistas de primera se celebró el sábado uno de los recitales masivos más grandes en la historia de la región, “El concierto por los niños”, una iniciativa de la Fundación América Latina en Acción Solidaria (ALAS), simultáneamente en la Ciudad de México y Buenos Aires.
En México, a las 17.00 en punto hora local, el recital arrancó con el español David Bisbal, quien cantó cuatro temas ante cientos de miles de personas que a pesar de la lluvia abarrotaron la plaza central conocida como Zócalo, en la capital.
En Buenos Aires, la cantante colombiana Shakira cerró con broche de oro el espectáculo que congregó a figuras como Mercedes Sosa, Alejandro Sanz, Gustavo Cerati, Paulina Rubio, Pedro Aznar y Wyclef Jean.
“Juntos estamos cambiando la historia de la solidaridad en Latinoamérica”, manifestó Shakira ante las 150.000 personas congregadas según los organizadores.
El momento cumbre en Argentina llegó cuando los artistas en el escenario se unieron con quienes actuaban en México para hacerle coro a Sanz y su tema “No es lo mismo”. Sin embargo, la conexión con México quedó deslucida cuando sólo salieron unos pocos de los artistas en el cartel, de los que aproximadamente la mitad no se sabían la canción.
Ricardo Montaner explicó posteriormente que el problema estuvo en que se agregaron estrofas nuevas al tema de Sanz y que no todos estuvieron seguros del orden de los nuevos versos.
El venezolano dijo además que hubo un problema de retraso en la transmisión vía satélite y que por eso se presentaron algunos problema.
Salvo por ese incidente, que dio la impresión de que los artistas no habían ensayado para el momento, el espectáculo en México fue impecable, en un ambiente de mucha alegría y con la plaza llena de confeti multicolor.
Ricky Martin dio un espectáculo vibrante en el que se combinaron instrumentos de viento y sus acostumbrados bailes con mucho movimiento de caderas.
“Cuando solicitamos ayuda de los gobiernos de cada uno de nuestros países necesitamos hacer alianzas”, agregó durante su acto, que constó de cinco canciones, y en el que a pesar de tener la misma condición física a la que tiene acostumbrados a sus seguidores, se le notó con algunos kilitos de más que en otras actuaciones.
Otro grupo que encendió al público fue Maná, cuyo cantante Fher Olvera tomó una bandera de México y la desplegó mientras la gente cantaba al ritmo de su música.
En una rueda de prensa previa, Alex González, baterista de la agrupación, lamentó que la pobreza generalizada en Latinoamérica haya provocado que las personas “se acostumbren a ver los pobres, como que se ha perdido la sensibilidad, y tenemos que cambiar esa actitud”.
“Si tantos artistas de tantos géneros y tan distintos nos podemos unir, entonces los políticos lo pueden hacer” para ayudar a combatir la pobreza, indicó.
Montaner dijo: “ya no queremos soportar más la guerra y pobreza de los gobernantes... tenemos que dar un nuevo grito de independencia por la niñez”.
Destacó que era absurdo que en un continente con tantos recursos naturales haya tanta hambre, lo que a su juicio se debe a que los alimentos “no llegan donde tienen que llegar” por la burocracia institucional.