La justicia descubrió que un vecino del hombre fallecido al menos hace dos años había puesto en venta la propiedad de dos plantas valuada en 150.000 dólares a un tercio de ese valor y pretendía quedarse con el dinero de la transacción, aunque no sabe si llegó a mostrar el lugar a algún interesado.
El vecino tenía las llaves de la propiedad porque se había encargado de cuidar a Miguel Santamaría hasta su muerte a los 86 años, que según los forenses ocurrió hace dos años y se debió a causas naturales.
Pero desde entonces, el vecino ocultó el fallecimiento del anciano que vivía solo y no tenía parientes, y recientemente decidió poner en venta la casa localizada en el barrio residencial de Vicente López.
El hombre será ahora investigado por tentativa de estafa y defraudación al fisco.