La película, protagonizada por Robert De Niro, y que cuenta también con las actuaciones de Sean Penn y Bruce Willis, es una sátira sobre el cruel mundo de Hollywood y su relación con el evento cinematográfico realizado en Francia.
En ella, De Niro interpreta a Ben, un productor de cine cuya vida personal y profesional pasa en una continua crisis y que debe entenderse con dos ex mujeres y sus familias, un director bipolar, un despiadado jefe de estudio, y a un actor que se niega a afeitarse la barba para hacer de héroe de acción.
La película está basada en las memorias del veterano productor de Hollywood Art Linson y fue dirigida por Barry Levinson.
El largometraje lanza una mirada irónica sobre el proceso de creación de las cintas, habla acerca del peso del dinero y de los caprichos de los estudios, los actores estrella y el público.
"Es un sitio en el que la mayoría de la gente no está bien," dijo Linson, cuando le preguntaron cómo se veía Hollywood.
"La mayoría de la gente hace todo lo que puede para que no le pidan que se vaya. No me importa si eres Steven Spielberg o un director nuevo, todos son como caracoles pegados a un vidrio intentando agarrarse y no perder su sitio," agregó.
LAS ANSIEDADES DE DE NIRO
De Niro comentó que se había divertido interpretando a Ben, ya que el atormentado personaje combina lo cómico y lo dramático. Y aunque admitió que profesionalmente está en una posición mejor que la de la mayoría de los actores y directores, aseguró que también tiene sus propias ansiedades.
"Cuando estás allí (en Hollywood), hay una ansiedad sobre si puedes o no dar lo que te exigen, sobre si puedes o no hacer otra película, sobre si puedes o no conseguir al actor," comentó, añadiendo que le gustaría dirigir el jurado de Cannes alguna vez.
Pero además de burlarse de Hollywood, la cinta también bromea con Cannes al ironizar sobre la elección de la película de Ben para el certamen.
"El festival sólo ha elegido la película porque quieren estrellas. Sólo han visto un video de 10 minutos," dice un personaje.
Los periodistas y críticos presentes en la sala aplaudieron fuertemente, subrayando la sensación de muchos de que Cannes cede para conseguir obras llenas de estrellas y asegurarse una glamorosa alfombra roja, dejando de lado el cine experimental.
(Por Mike Collett-White; mike.collett-white@reuters.com; tel +44 20 7542 4015; traducido por Servicio Online de Madrid, Editado en español por Marion Giraldo)
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