Durante el proceso esta semana, el agente Neftalí Molina dijo que se "abochornaba" de haber participado en el juicio de William Omar Landrón, mejor conocido como el reggaetonero Don Omar, y ayer el abogado del cantante, Joaquín Monserrate Matienzo, le preguntó si se sentía igual sobre el alegado caso de violencia doméstica.
"El caso en el que agredió a su compañera ¿es bochornoso?", cuestionó el abogado Monserrate Matienzo al inicio del juicio.
De inmediato, la fiscalía objetó el cuestionamiento y, tras reunirse las partes en privado, la supuesta evidencia fue rechazada.
"El juez [Ángel Ramírez] no admitió la prueba, yo no voy a contestar... no quiero comentar sobre eso", manifestó el abogado del cantante a su salida de la sala tras decretarse un receso.
Don Omar, quien estuvo acompañado por su esposa, la presentadora de televisión Jackie Guerrido, no quiso hacer comentarios.
Según Monserrate Matienzo, debido a las múltiples contradicciones de Molina, ese testigo "no es rehabilitable" en el caso.
"No es rehabilitable... cuando tú te contradices 50 ó 60 veces, dices una cosa hoy y otra ayer, no es rehabilitable", manifestó el abogado.
Durante tres días, la defensa intentó en todo momento minar la credibilidad de Molina, destacando contradicciones en las múltiples declaraciones que ha hecho a lo largo de los casi cuatro años que ha durado el proceso judicial.
El miércoles se cuestionó si el policía realmente no conocía a Don Omar antes del arresto, como ha afirmado, luego que saliera a relucir que, supuestamente, intervino previamente con el cantante por un asunto de tránsito y que, incluso, tiene algún vínculo con una mujer con la que el interprete de Angelito tiene un hijo.
Don Omar y sus dos acompañantes, presuntamente, fueron sorprendidos fumando marihuana en el vehículo, donde los agentes además habrían encontrado un arma de fuego con el número de serie mutilado.
El jueves, comenzó a declarar el segundo testigo, el agente Arnaldo Hernández, el otro policía que participó en el arresto, quien al ser interrogado por la fiscalía, indicó que durante la acción fue él quien se incautó del arma que Don Omar, supuestamente, tenía en su regazo y detalló que durante la intervención el cantante "se veía desorbitado, como perdido".
Hernández dijo que le preguntó a Landrón si tenía licencia para portar el arma y la respuesta que recibió fue negativa.
Las autoridades dijeron haberles decomisado el arma, tres cigarrillos de marihuana encendidos, 13 cigarrillos y 1,243 dólares en efectivo.
De ser hallados culpables, los acusados enfrentan penas de entre cinco y 10 años de cárcel sin derecho a libertad condicional.