Obama se enfrentara al viejo Maverick Mac, quien se apresta a conquistar a los resentidos hillaristas en noviembre. Los chismes no terminaran con el reverendo Wright, surgirán los nuevos chimes de su paso por NYC, donde fue un alcohólico y hasta fumó marihuana.
La historia sigue, apoyaremos a Obama, aunque sabemos que a mi Quisqueya, la tendrá en el back burner, como dicen, pues su prioridad es Irak-EUA y Asia.
Los obamistas al igual que los nuevos simpatizantes de Leonel, esperarán que las promesas, risas y acuerdos hechos durante estas campañas se cumplan y que los puestos ofrecidos a tantos se materialicen.
Los que vivimos de la profesión, veremos cortadas las igualas y contratos con los nuevos gobierno de turno a instaurarse y empezaremos la queja y oposición abierta. La lealtad política se esfuma y evapora y el que hoy se proclama con el candidato será el que le saque los trapos al sol.
Los hechos económicos serán los que determinaran si habrá más disgustos en RD con una estanflación y en EUA con una semi recesión. Pero, indiscutiblemente, lo que viene es:
1. Más inflación importada y mala calidad de productos nacionales
2. Remesas bajas, minería en baja y turismo soportando nuevos costos.
3. Más presión impositiva, falta de empleos estables
4. Robos, asaltos e inseguridad.
5. Colas enormes en los consulados; todos nos vamos.
6. Más haitianos invadiendo el campo y la ciudad
7. El amiguismo y despotismo rampante (si no eres de mi grupo, no entras a mi reino).
Esos son los siete pecados capitales que enfrentamos y esperamos Leonel resuelva. Por por su parte Obama, cambiar como se aprueban las cosas en Washington y buscar consenso, le tomara tiempo, y eso es lo que no hay. Todos queremos cambio, ya.
Bajar la gasolina, incentivar el consumo y producción y generar más empleos es para hacerlo “ayer”.
Mi candidata Hillary, tranquila y esperando decirle al mundo: “Se los dije, yo me postulare en el 2012 para resolver lo que el futuro ticket de Obama-John Kerry, no puedan resolver.
*EL AUTOR es economista y contador público dominicano. Reside en los Estados Unidos.