La cantidad de dominicanos, en carros, camionetas, camiones, patanas, motocicletas, bicicletas y caminando a pié cubrió prácticamente pulgada por pulgada todo el Alto Manhattan, mejor conocido como a pequeña República Dominicana.
La euforia y el contagio del merengue y la bachata a través de los potentes altoparlantes hacían salir de sus hogares a los criollos simpatizantes de la más gloriosa organización política dominicana. Dominicanos de todas las edades coreaban todos los slogans y la música, particularmente aquellos que denunciaban la incapacidad de los actuales gobernantes reeleccionistas.
El día anterior (sábado 10) seguimos de cerca la caravana del PLD y sus aliados. En honor a la verdad, ni siquiera dando dinero y gasolina, la cantidad de afiches y otras propagandas, no pudieron llevar o motivar a los suyos, para que asistieran a su caravana.
Estaba en una casa de unos amigos, cuando un alto dirigente del PLD, de manera desesperada, llamaba a mis acompañantes para que fueran a unirse a su pobre manifestación..
También fui testigo de un señor y su esposa, procedentes del Condado de Brooklyn, quienes retiraron los afiches de los peledeístas que había pegados a su “guagua” porque, según él, no le cumplieron con la gasolina y un “dinerito” que le ofrecieron.
Muchos somos los dominicanos que nos preguntamos dentro y fuera de la Patria: Desde qué escenario hacen las encuestas?. Las demostraciones de fuerzas que viene dando el PRD están tirando todas esas falsedades por el suelo.
Podemos asegurar que si los dominicanos, particularmente los simpatizantes del partido blanco y también la mayoría de las llamadas masas silentes, salen a votar el próximo viernes 16 de mayo, podemos asegurarles a todos los enemigos de la “Reelección” qué tendremos nuevos y sanos gobernantes en el Palacio Nacional el próximo 16 de agosto. Palabras de Dios!!.
Nosotros podemos asegurar a nuestros hermanos en Dominicana que el Presidente “Vende sueños”, el Presidente reeleccionista y mentiroso, tiene sus días contados en el palacio de sus sueños.
Simplemente, debemos y tenemos que decirle a todos los nuestros: la continuidad es señal de dictadura, de corrupción y atrasos.
No volvamos a equivocarnos. La alternabilidad proporciona alivios a un país cargado de desgracias.
Dios. Patria y Libertad.
Aún quedamos dominicanos conscientes.
Rdelazcruz221_82@msn.com