Es cierto que el gobierno empleó una considerable cantidad de dinero del Estado, en la campaña electoral. Pero no debe olvidarse, que los partidos opositores mayoritarios, cuando tuvieron oportunidad en el poder, también usaron los dineros de la alcancía pública, para conseguir adeptos y respaldos de ocasión.
La diferencia esta vez fue que los del gobierno repartieron una mayor cantidad de dinero, de prebendas, y supieron con quiénes tenían que hablar para ofrecerles beneficios, con tal de que ellos se pusieran, (como lo hicieron) en el bando de Leonel Fernández.
Comenzaron los esperados pataleos; pero ahora, en lo que hay que pensar, es en el futuro inmediato del país y ayudar al gobierno, a hacer mejor las cosas en beneficio de todos.
Ya está establecido -sin ninguna duda- que ahora mismo, el Presidente Fernández es el líder político con mayor prestigio en la Dominicana tierra.Eso se intuia desde antes de las votaciones, y los votos del 16 de mayo lo confirmaron.
Conviene ya comenzar a buscar más líderes nuevos.
Hay que dejar descansar en sus respectivos sepulcros, a Joaquín Balaguer, Juan Bosch y José Francisco Peña Gómez. Esos señores, en el tiempo que les dio la vida, hicieron por el país lo que les correspondía.
Ellos, ahora, están en otra dimensión, y el mencionarlos a cada momento, con el propósito de conseguir apoyo a planes políticos, vendría a ser algo así como una herejía.
Ahora mismo, los dominicanos están comenzando a trillar un camino nuevo. Ojalá que no lo ensucien con diatribas y malquerencias, y lo adornen con optimismo y alegría.
Meditación
Para la meditación de hoy: Apóyate en ti mismo, y ve hacia adelante; que muchas veces uno va buscando ayuda fuera de sí, ignorando el poder interno que palpita en nuestros interiores. Desarrolla con alegría los poderes que hay en ti; todos los humanos somos inmensamente poderosos. Tenemos un poder posado en la tranquilidad interior y que, por estar tan cerca de nosotros, nos obnibula. Y lo ignoramos. Ahora, en este mismo tiempo, pónte en ti, ámate... y oye y obedece lo que tu intuición te dice; que eso, rara vez falla...