Los amantes de la democracia formal muchas veces creen que votando se solucionan todos o muchos problemas. Aunque esto no es cierto, generalmente abre una puerta hacia la esperanza.
En la República Dominicana no se puede suponer esto último porque no hay cambio. Se mantienen los mismos bateadores y nada nuevo traen a corto plazo. Las cuestiones pendientes tienen el riesgo de no resolverse o de agravarse en las mismas manos. Hay muchos bateadores capacitados, no cansados ni quemados a los cuales el Presidente debería dejarlos batear. Para este cuatrienio debe ser buscar gente nueva con ideas frescas, creativas y contactos para echar pa'lante, sin la ironía que contiene el estribillo.
Tengo miedo para expresarme sin represalias en vista de los muchos casos de manipulaciones, maniobras, tragiverciones de opiniones y otros condicionamientos que ya son tradicionales en nuestro electoralismo vernáculo a través del dominio populista, principalmente a través del sustento económico de cada uno.
Permítanme, con limitaciones, ofrecer una interpretación de los resultados de Mayo comprendiendo las razones que han animado a esa expresión mayoritaria que gano con estrecho margen a la oposición
El principal error de Miguel es que no se desligó ni objeto al PPH. Se estancó pero solidificó su posición, para ganar en el futuro. Hay que recordar que el PRD/PPH disparó el endeudamiento externo, la tasa del dólar, la inflación y los niveles del desempleo. El pueblo dominicano viene padeciendo crisis cíclicas que lo han golpeado fuertemente. Por sólo enumerar algunas de las que afectaron decisión de votar morado fue el Baninterazo de 24 mil millones de pesos, que a la tasa de 17 pesos por 1 dólar se aproximaba a los US$1,200 millones. Lo peor en contra de los implicados es que ese dinero, entregado para respaldar a los depositantes, fue usado para llevarlo a los bolsillos propios de amigos de Ramoncito, pues cuando en marzo las autoridades llegaron a Baninter muy pocos depositantes habían retirado su dinero.
Con todo el respeto, como dije, a lo que es la expresión electoral de mayo quisiera señalar algunos aspectos que quedan pendientes, otros que hay que abordar y, fundamentalmente, señalar los errores que "el gobierno que cambia sin cambiar" ha cometido y que dejan lamentables consecuencias.
- Se ha tolerado sin abordar con esmero y seriedad el problema de la mayor inseguridad de todos los tiempos donde el valor vida está depreciado y expuesto a cualquier riesgo. Los atracos y robos no paran.
- Se han batido todos los records en materia de accidentes de tránsito sin que se hayan ni siquiera imaginado medidas de atenuación. Murió Quilvio.
- Como nunca en la historia del país se ha afectado la libertad de tránsito o de circulación mediante la falta de medidas contra los cortes de calles, rutas y desvíos que nos atascan, usando la excusa es por el Metro de norte a sur, pero están entamponando en todos lados a toda hora.
Todo esto tiene un común denominador que se ha criticado, que no se ha hecho nada por corregirlo y que bajo estos anunciados propósitos sólo se ha contribuido a perfeccionarlo y agravarlo: el fenómeno de la corrupción, el cual ha crecido en RD. El mensaje de que es difícil controlarlo, que el Banco Mundial también lo tiene, que todos estamos contagiados, no es una excusa que tiene méritos. Un abogado debería crear legislación más severa, más procedimental para prevenirla y castigarla; dejar atrás el borrón y cuenta nueva y el "porque el otro lo hizo mal, yo lo puedo hacer, si no me ven".
Por último: se debería dejar de lado esa pomposa expresión que manifiesta el propósito de 'una mejor distribución de la riqueza'. Mejor acordarse de los pobres genuinamente brindándoles trabajo auténtico, salud, educación, bienestar y trato digno. Ésta será la base de una real transformación.
Perdón, si he ofendido, pero alguien debe tener el valor de decir lo que muchos saben.
}EL AUTOR es economista y contador. Reside en los Estados Unidos.