El Estado ya tiene más trabajadores registrados que la industria manufacturera y turística juntas. (Las cifras contemplan sólo a los trabajadores registrados cotizantes, es decir, no incluyen a las personas que trabajan de manera informal, por su cuenta o, en el caso del Estado, a los contratados asimilados que no aportan al sistema jubilatorio.
Entre el primer semestre de 2007 e igual período de este año, el Distrito Nacional, las provincias y los municipios sumaron a su planta permanente de empleados 6,960 personas. El dato ofrecido por Ecocaribe/ CONEP fue de que, en un periodo de 3 años, de un total de 294 mil empleos, sólo 86 mil fueron absorbidos por sector informal. Esto significa que los sectores Privado y Publico son los grandes empleadores en la República Dominicana.
Esto llevó a que, al primer trimestre de 2008, se tiene un total de 393.778 personas trabajando en todo el sector público. El plantel de la industria es menor y el de agricultura aun no ha sido codificado, no hay datos de trabajadores fijos.
El empleo público registrado aumentó. Este aumento puede abarcar tanto el pase de trabajadores contratados a la planta permanente como la contratación de nuevos empleados. El empleo en blanco global, es decir, tanto público como privado, creció un 6,7% en el mismo período.
La industria y el turismo eran, hasta ahora, el principal empleador de la Reública Dominicana si se toma cada sector de la economía individualmente. Claro que si se divide el empleo entre la producción de bienes y la de servicios, el llamado 'tercer sector' se posiciona cómodamente como el principal generador de puestos de trabajo.
En lo que a empleos se refiere, la industria fue superada por el Estado en el segundo trimestre del año anterior, antes de las elecciones presidenciales, y se perfila que crecerá para pagar favores políticos. De ahí en más, el plantel que forman pequeñas, medianas y grandes empresas, nacionales y extranjeras, nunca superó al del Estado.
Presentar ideas y soluciones a este problema es, para nosotros los observadores, perder tiempo, al igual que lo es para el CONEP y miles de economistas en el país. Sólo podemos ofrecer datos, informar, con la salvedad de que sólo una cohesiva, coherente y consensuada visión del futuro como nación será la solución.
Todo luce a permear una economía de servicio y de trampolín hacia el norte. Turismo siempre será la estrella.
En tal virtud, lo aconsejable es que empujemos todos juntos y dejemos de crear botellas que no estén en el plan de nación.