Un panorama nada alentador en medio de un mundo que habla tanto de la Era de la Tecnología (el conjunto de los conocimientos propios de una técnica), tecnoestructura (grupo de técnicos que controlan y ejercen el poder dentro de las grandes administraciones y las grandes empresas, y la globalización (el proceso de internacionalización de la política, las relaciones económicas y financieras y el comercio).
Se habla de mucho progreso de naciones, en los congresos, encuentros, talleres y reuniones de todo tipo. Mientras tanto, la gente está pasando por momentos muy críticos de hambre, desnutrición, falta de educación adecuada, de programas de salud y de acceso a la oportunidad para conseguir empleos, los cuales brillan por su ausencia.
Nosotros, los creyentes, abogamos a favor de esos sectores de la población cuyos recursos son insuficientes para vivir y que esperan una respuesta con dignidad y decencia de nuestras autoridades. El colectivo quiere ver resultados prácticos y no teoría y promesas.
El servicio de excelencia al prójimo se constituyó en prioridad para el Señor Jesucristo, y un ejemplo de lo que decimos fue cuando alimentó aquella multitud de cinco mil personas hambrientas a las cuales, era obvio, las autoridades de aquel entonces no hacían realidad las espectativas de sus demandas.
Jesús en su sacrificio en la cruz nos regaló por su gracia y misericordia, salvación; vida eterna y una salud duradera y eficiente. Un vivo ejemplo de servicio, caudal de amor imborrable y compasión infinita por la causa de los demás. El líder modelo. Shalom.