Esto viene a cuento, porque muchos, al igual que yo, nos hemos quedado perplejoS ante las revelaciones del dirigente del PLD y secretario de Economía, planificación y Desarrollo, Temístocles Montás, de que “hay problemas muy serios en lo que tiene que ver con la conducción del partido y en la relación gobierno-partido”.
En los momentos que vive el país, controversiales, de crisis económica, social y moral, son más preocupantes estas declaraciones, porque para enfrentar los graves problemas nacionales se precisa de la unidad de todos, más aún del gobierno y del partido que está en el Poder.
Cuan inoportuna es esa lucha en estos momentos, lesivas a los intereses del país y del propio partido de gobierno.
El PLD retrotrae a su vida partidaria los vicios que ayer criticaba al PRD.
En los partidos políticos el grupismo es oportunismo. Casi siempre, la fracción que se cree triunfante se torna excluyente y trata de alejar del Poder gubernamental a los de abajo.
El problema fundamental del PLD es que el liderazgo del presidente Leonel Fernández ha suplantado a su partido. Él apostó a eso, y lo ha logrado.
En el PLD se golpea a dirigentes por el solo hecho de haber hecho causa común con Danilo Medina. Así se fracciona la unidad que debe existir en un partido de gobierno.
Tiene razón el prestante dirigente peledeísta, Temistocles Montas, al afirmar que “hay que establecer mecanismos claros en la coordinación que debe existir entre el gobierno y el partido para que se corrijan esas situaciones de falta de unidad de criterio”.
Todos, adversarios o no del gobierno, por el soporte y fortalecimiento de nuestra democracia, deseamos ver unas relaciones bien entendidas entre el PLD y el Gobierno. Pobre de aquellos que no lo comprendan.
El PRD es un referente obligado del PLD, el primero logró superar el holocausto de sus luchas internas, de aquellas luchas terribles entre Partido-Gobierno. Claro, siempre bajo el liderazgo imponente de ese titán de la política dominicana, de ese líder de masa e internacional, ido a destiempo, José Francisco Peña Gómez.
Desde aquel 5 de julio de 1961 el PRD ha logrado acumular méritos, luchas y sacrificios, convirtiéndose en la casa política de los obreros, los chiriperos, los profesionales, los comerciantes, los jóvenes y viejos.
De aquellas luchas traumáticas salió fortalecido el partido blanco, ni las calumnias, ni la mendacidad aupadas por sus adversarios han logrado empañar o disminuir sus credenciales de lucha, su historia forjada con el calor del pueblo.
El PLD tiene muchos dirigentes capaces y experimentados como Temistocles Montas, que saben hacer desapasionados análisis, con visión amplia, sin mezquindades, que saben dar la alerta para que el grupismo oportunista de arriba y de abajo no fraccionen la obligatoria unidad que tiene que haber entre Partido-Gobierno.
Recuerden que ante todo está el interés nacional de los dominicanos.
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