Las conveniencias personales, el sentido de la historia, el peso político de la referida crisis, el desgaste natural de la opción que él representa, la necesidad de una “alternabilidad dirigida” y las demandas inaplazables de la lucha por el liderazgo al interior del PLD, entre otros, eran factores que le daban solidez a la presunción de la existencia de la “agenda” en cuestión… Los pasos que ha dado Fernández en el último mes y medio, empero, dan pie a la sospecha de que el hombre está dejando abierta la posibilidad de considerar otras opciones…¡Ojo al Cristo, señores!
RECOVECOS DE LA “REAL POLITIK”
Es más que obvio que el presidente Fernández no sólo es el líder sino también el “propietario” actual del PLD… Aunque a veces se proyecta la idea de que en esa organización política las providencias cardinales las adopta el Comité Político (órgano de conducción antediluviano que sin rubor alguno reivindica el verticalismo y la “aristocracia” directiva, bajo el disfraz de la “disciplina” y el “orden”, en esta época de “democracia abierta”, horizontalismo y masificación), lo cierto es que muy pocas veces sus miembros han contrariado los deseos de Fernández… Desde luego, eso no tiene nada de particular en un partido que ha mantenido el estilo boschista de dirección (no marxista sino leninista, a la inversa de lo otro) y el “librito” de Balaguer (copiado más de Azorín que de Maquiavelo) para llegar y conservarse en el poder… En realidad, lo que es de lamentar es que los líderes subalternos del PLD (talvez con la excepción de Danilo Medina) no reparen en que dando asentimiento a todo ello están hipotecando sus posibilidades para el futuro (tal y como se vio con Bosch y Balaguer, y luego también con Peña Gómez en la etapa postrera de su liderazgo)… Sólo falta la consigna: “mientras Leonel respire que nadie aspire”… De ahí que las proclamadas aspiraciones presidenciales de ciertos peledeístas parezcan, más que cualquier otra cosa, meros ejercicios de marketing personal para mantener su principalía política de segunda (la paradoja es adrede) y su imagen ante Fernández a los fines de preservarse en el tren gubernamental…
LEONEL, EL SEMBRADOR DE EXPECTATIVAS
Es también evidente que Fernández, como político, es un excelente sembrador de expectativas históricas… Tanto a nivel nacional como a escala internacional, el líder del PLD va dejando a su paso “semillas” que con el paso del tiempo pudieran eventualmente fructificar a su favor… La maestría de Fernández en la siembra de posibilidades y opciones para el mañana inmediato puede ilustrarse con dos ejemplos recientes: 1. La decisión de aceptar la “sugerencia” de la administración Obama en el caso de Honduras (aunque ello haya dado “pique” a Chávez), que apuntala su imagen como “mediador” o “componedor” con posibilidades de ser considerado para un puesto de gerencia interamericana; y 2. La proclamación de la nueva Carta Magna (en lo adelante, la Constitución del 26 de enero de 2010), que no sólo reafirma su liderazgo nacional sino que también lo coloca en el número de los gobernantes dominicanos que han dado su nombre a textos constitucionales… En los dos escenarios (uno de allá y el otro de aquí) el hombre deja su simiente… Y que conste, todo al mejor estilo de lo postulado por el escribano florentino: absolutamente al margen de la ética.
LA CONSTITUCIÓN DE LEONEL
En lo que concierne a la Constitución del 26 de enero de 2010, no está de más insistir en que la misma, más allá del significado del “compromiso” (así, entre comillas) con la cúpula del PRD y de la parafernalia “reformista” y “globalizante” que la envolvió, resuelve cuando menos las tres preocupaciones fundamentales de Leonel Fernández para el porvenir inmediato: la posibilidad de retornar al poder (liquidando el “sistema norteamericano”, que lo excluía para siempre de la carrera presidencial); la creación de un Tribunal Constitucional (disminuyendo el poder la Suprema Corte de Justicia y minimizando los alcances del viejo derecho ciudadano al efecto, por si las moscas alguien quiere “inventar” contra él); y la ampliación del período congresual-municipal (en el entendido de que el PLD obtendría la victoria en las elecciones de mayo próximo, lo que le permitiría erigirse en “dueño” del Congreso y de los ayuntamientos por los próximos seis años y, colateralmente, ejercer una influencia insoslayable en la escogencia de los integrantes de las instituciones de elección indirecta, como la Cámara de Cuentas o la Junta Central Electoral)… Hay que reiterarlo: la simple verdad es que no le ha quedado nada mal el asunto a Fernández, sobre todo porque ahora entrará a la historia como propulsor de una “nueva” Constitución (aunque en realidad sólo se trate de una mascarada, con “chifles” y todo)… Eso es la política actual: lo que importa no es tener la razón (cosa de intelectuales y románticos, según los “valores” ahora predominantes) ni defender el espíritu de la justicia (ésta, como se sabe, hoy en día sabichosamente se le deja a Dios, que es el especialista en tales “asuntillos”), sino ganar… ¿Se leyó bien? Lo que importa en la política del siglo XXI es ganar…Lo otro, por desventura, es pura “pendejada”.
UNA ANÉCDOTA SOBRE EL REGRESO DE NAPOLEÓN EN 1815
En marzo de 1815, tras casi un año de reclusión en la isla de Elba (en abril de 1814 había sido obligado a abdicar flagelado por el descrédito y la impopularidad de su gobierno imperial), Napoleón Bonaparte protagonizó una espectacular evasión y, al frente de algo más de un millar de hombres, marchó sobre París… Casi nadie pensaba que Bonaparte tuviera posibilidad alguna de triunfar en esta nueva aventura, y por eso no resultó extraño que el periódico “El Constitucional” publicara sobre el hecho una reseña noticiosa cuyo título rezaba: “El sanguinario ogro ha abandonado su guarida”…. Cuando el general corso desembarcó en Francia, el mismo órgano de prensa publicó una información con el siguiente titular: “El bandido de Córcega está en Francia”… Sin embargo, en los siguientes días Bonaparte ya avanzaba victoriosamente y por doquier se le sumaban entusiastas simpatizantes… Así las cosas, la dirección de “El Constitucional”, ni tonta ni perezosa, empezó a cambiar convenientemente sus titulares: cuando Napoleón llegó a Grenoble, en su ruta hacia París, el periódico desplegó el siguiente epígrafe: “Bonaparte se encamina hacia París”; tres días más adelante el encabezado era: “Napoleón prosigue su avance triunfal”; dos días después cambió a este tono: “Mañana hará su entrada en París el Emperador de los franceses”; y ya cuando Napoleón había entrado a la capital francesa, publicó una nota que encabezaba con las palabras que siguen: “Su Majestad Real e Imperial ha llegado a la capital de sus Estados…” En cuestión de horas se inauguraría la administración napoleónica conocida como los Cien Días… ¿Moraleja? El “cambiazo de chaqueta”, que es tan viejo como universal, no es patrimonio exclusivo de los políticos…
LA FRASE DE HOY “PARA DARLE CACO” (SOLO PARA “PENDEJOS”)
“La política es un asunto demasiado serio para dejarlo únicamente en manos de los políticos”.
Charles De Gaulle
Hasta la próxima entrega…