Como parte de estas políticas anticíclicas, las autoridades monetarias (Junta Monetaria, Banco Central y Superintendencia de Bancos) han puesto en práctica políticas: monetaria, cambiaria y crediticia para el logro de la reactivación económica y estabilidad de precios del país.
En esa dirección, las autoridades monetarias, actuando conforme el programa monetario que han diseñado en los últimos años, han provocado la disminución paulatina de las tasas de política monetaria (Overnight) y Lombarda hasta llevarlas a 4.00% y 9.50% anual, respectivamente. Tasas de referencias que marcan las pautas para que los intermediarios financieros disminuyan las tasas activas y pasivas, que aplican a sus clientes.
Lo anterior ha dado lugar a que las instituciones financieras dominicanas hayan disminuido las tasas pasivas en promedio ponderado o las que pagan a sus clientes mediante certificados financieros y/o depósitos a plazo fijo a principios de marzo 2010, de 9 y 8% a 4.14% anual.
En depósito de ahorros de 4.00% a 2.75% por sectores de origen: publico en general de 5.00% a 3.97% y clientes preferenciales de 10.00% a 6.27%. Interbancaria de 13.00% a 6.23%.
Mientras las tasas activas nominales o las que los bancos múltiples cobran a sus clientes, en promedio ponderado han disminuido desde 30.00% y 28.00% a 13.85% a favor del publico en general y de 20.00% y 25.00% a 10.96% a los clientes preferenciales.
Por sectores de destino: comercio de 18.00% a 13.40%, consumo y/o personales de 24.00% a 16.86% e hipotecario y/o desarrollo de 18.00% a 10.89% anual.
Como se advierte a través de los datos anteriores, el spread o brecha entre las tasas activas y pasivas en promedio, cobradas y pagadas por los intermediarios financieros, es de aproximadamente 10% en teoría, ya que este porcentaje no incluye los gastos y costos que las instituciones financieras cobran a sus clientes por servicios que supuestamente ofrecen.
Cargos financieros que muchas veces el cliente incauto no se da cuenta que le han cobrado, pues las instituciones financieras, sin previo aviso, proceden de manera rauda y veloz en cargar o cobrar comisiones sobre las cuentas que los clientes mantienen en dichas instituciones.
Cargos que van desde el concepto de balances insuficientes, cuentas y tarjetas sin uso, falta de movimientos de las cuentas, cierre de cuentas y uso de fondos antes de que estas cuentas cumplan los primeros 30 días, emisión de tarjetas de debito y crédito sin haber vencido los plásticos, membrecías y seguros sobre estas, hasta el aumento periódico de cargos por el uso de los cajeros automáticos.
Son tantos los cargos financieros que se acumulan en contra del cliente que llega el momento donde, quien tiene el pasivo, obligación o deuda, no es el banco con el cliente sino el cliente con el banco, ya que es tanto el dinero que le han deducido a las cuentas de los clientes que estos se han convertido en deudores ante el banco, reflejando sus cuentas balances en rojos o sobregiros.
Esta situación se da en todas las cuentas, denominaciones y monedas, no obstante estar vigente el reglamento de protección a los usuarios de los servicios financieros de la ley No. 183-02, Código Monetario-Financiero y, sin que las autoridades monetarias y gubernamentales le pongan coto a este estado de cosas, contribuyendo a que los ahorros de los clientes se erosionen o vayan desapareciendo con lo cual se desestimula el hábito del ahorro el cual es fundamental para que se incrementen la inversiones.
A parte, de que las tasas de interés pasivas son poco competitivas y/o atractivas para que los ahorros se estimulen, pues éstas andan por debajo de la tasa de inflación anualizada ubicada, entre comillas, en 6.85%, cuando todos los dominicanos saben que la misma es mucho mayor.
De continuar esta situación los pocos dominicanos que ahorran se quedaran sin reservas contingentes.
sp'am