Es un sentimiento que aunque para algunos suele ser efímero, no necesita de artificios ni de protocolo alguno, ya que muestra su verdadero rostro en situaciones inesperadas y en el campo de los afectos sinceros.
No importa lo mucho o poco, nos hace olvidarnos del orgullo, egoísmo, vanidad y la falta de humildad, características éstas que pueden opacar el real valor e importancia del ser agradecido.
Desafortunadamente hoy día, esta virtud se ha ido ausentando y perdiéndose en muchas personas.
Es por ello, que a veces nos encontramos con algunas personas,que en momento alguno hemos dado o extendido la mano, con 'una ayudadita'.Como por ejemplo, una oportunidad de trabajo, prestamos de diversas índoles, o simplemente una palabra de aliento, y paradójicamente, mas luego nos damos cuenta que no han sabido apreciar esa acción; lo cual muchas veces nos lleva a pensar o decir; que 'fulano' es como los gatos....
Realmente, es frustrante tratar con este tipo de personas, que mas que bien producen y hacen daño por su falta de honestidad, lealtad y agradecimiento.
Hoy día, culpamos o le ' achacamos' la falta de manifestación de la gratitud, a la crisis de valores existente, dado la descomposición social y a la degradación de las relaciones entre los seres humanos.
Por eso es sumamente importante enseñar a nuestros hijos, a ser agradecidos, no solo con uno; sino con todo el mundo. Recuerda que el mejor modo de enseñar es con el ejemplo, lo cual nos permitiría crecer, construir, avanzar y sobre todo; prosperar como individuos.
En otras palabras, el agradecimiento no es pagar una deuda , se trata mas bien de reconocer las atenciones y muestras de afectos del otro. Es decir, valorar la generosidad ajena. Con ello, nos evitaríamos caer en las múltiples quejas, el inconformismo, las criticas, y sobre todo; el resentimiento.
El agradecimiento nos hace sentir poderosos y que somos mejores personas, permitiéndonos disfrutar a plenitud de toda la creación Divina. Por tanto, es importante expresar y retribuir con el reconocimiento sincero.
Recuerda: ' No arrojes piedras en la fuente que has bebido' .