Santo Domingo. Rep. Dom. - 21 de Agosto 2014
Opinión
06 Octubre 2010
Carisma y pol
Por: POR YUMIS PAU*


Se me ocurrió ver la personalidad de los famosos presidentes carismáticos. Busqué y leí en qué  beneficia esa condición a una Nación. La palabra carisma  de origen latino (Charisma), que significa "agradar";  se refiere a la capacidad de ciertas personas para atraer y cautivar a los demás. Una persona carismática logra cautivar y convencer a los demás con facilidad. El sociólogo Max Weber nos indica que el carisma permite ejercer una forma de poder. Las  personas advierten una extraordinaria personalidad en los sujetos carismáticos y permiten ser conducidos por él. Este tipo  de liderazgo carismático permitió que Adolfo Hitler, ejerciera un destructivo poder sobre  Alemania. La mayoría de los líderes políticos tienen ese carisma especial, que les permite "convencer" a sus súbditos, pero, ojo, los líderes carismáticos no siempre buscan el bienestar de los demás, si no su propio beneficio; así vemos grandes líderes mundiales que con su carisma les  han hecho mucho daño a su pueblo. Los han conducido a guerras innecesarias. La historia antigua hasta la contemporánea está llena de  estos ejemplos de líderes carismáticos. En nuestra  historia  política aún   reciente, tuvimos una dictadura con apoyo popular y todavía hoy día vemos cómo se le quiere hacer  un museo en su ciudad natal, San Cristóbal. El ajusticiado  dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina, personaje carismático que en principio enamoró al país, al punto de que  todavía  hoy en día tiene “fans” que  le añoran. Otras  "cualidades" de las personas carismáticas es que son manipuladores, mentirosos e  hipócritas; saben que agradan y enamoran, pero,  ellos no se enamoran, y juegan con los demás. En el caso de los políticos carismáticos, juegan con las necesidades del pueblo. Ejemplo que nos toca de cerca de "líderes carismáticos" lo tenemos en  nuestro internacional presidente doctor Leonel Fernández,   definido como uno de los líderes más carismáticos de los últimos tiempos. Su carisma  perfumó al electorado  convirtiendo a la República Dominicana como uno de los países con  el    gobierno  más corrupto  y la nómina más larga de los últimos tiempos.Otro líder carismático  es el  ex presidente Hipólito Mejía, político  que con su carisma convenció a un electorado inconforme con  el Partido de la Liberación Dominicana, quien presentó a un  “candidato no carismático” y sin el apoyo del “carismático Leonel Fernández”.  El entonces presidente Mejía encabezó  uno de los peores gobiernos que podamos recordar, porque el carismático “guapo de Gurabo”, acabó  con todo, hasta con su propio partido al imponer la reelección. Su carisma  campechano  resulta   repetitivo y de cansancio político,  sí,  además lo unimos al  mal recuerdo que le provoca a la población su paso por el Estado Dominicano.Muchos teóricos detractores de  Miguel Vargas,  afirman  que es precisamente la falta de carisma  lo que le impide llegar al poder;  no sin antes  ver que es uno de los políticos más puros que tenemos en nuestro medio. Un hombre honesto que ha trabajado toda su vida.  Miguel Vargas no necesita ese "carisma" para darse cuenta de que nuestro pueblo está como un barco a la deriva. Los que lo  hemos tratado de alguna manera, sabemos de su entereza, de  que es un ser humano con las mejores intenciones para llevar los destinos de nuestra nación por un mejor sendero.
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