Siempre estuve al lado de los sanos intereses del país, en los años difíciles cuando se reclamaban las libertades de los dominicanos y el regreso de los exiliados. Me considero unos de los tantos que han luchado por la conquista, las libertades y la implantación del sistema de un gobierno democrático en la República Dominicana. Desde los años 70 he luchado por los mejores intereses del pueblo dominicano.
Las luchas que se libraban contra el régimen de Joaquín Balaguer desangraron los movimientos de la Izquierda Revolucionaria. En ese transe histórico estaba mi hermano Melton Pineda, liderando una organización estudiantil en Barahona: la Unión de Estudiantes Revolucionarios (UER) años después (UNER). Entré al escenario de las luchas por las libertades públicas y las conquistas estudiantiles del país y de la región Suroeste.
Cuando cursaba la Secundaria en el liceo Federico Henríquez y Calvajal, de Barahona, realizaba labores periodísticas en la región, pues mi hermano Melton era perseguido por los cuerpos represivos que en ese entonces eran leales al régimen de turno, y fue de los primeros presos políticos de Barahona. Para ese entonces ambos estuvimos a punto de perder la vida debido a la represión del gobierno.
Quienes piensan que las personas deben permanecer en un partido político como si se tratara de una cofradía o una organización religiosa están muy desacertados y menos cuando la trayectoria de ese partido político no ha sabido conquistar ni mantener el poder en los períodos que le ha tocado dirigir el Estado dominicano.
Soy un comunicador social por vocación, miembro del Colegio Dominicano de Periodistas (CDP) y del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP). Motivado por la convulsión política social que vivió el país en la década de los 70, me inicié en este apostolado y mis años de servicios al país han sido limpios.
Fui formado en la religión católica y precisamente en esta Iglesia se están dando cambios muy profundos debido al comportamiento de quienes están llamados a ser ejemplo y seguidores en la tierra del hombre más perfecto, según La Biblia, como fue Jesús.
Pregunto a los que se consideran líderes de masas religiosas, políticas y sociales: ¿debe una persona permanecer estancado o subyugado en una de estas organizaciones a sabiendas de que se están cometiendo graves errores políticos en perjuicio del pueblo dominicano?. Pues les respondo que No.
La decisión de abandonar las filas del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) ha sido por principios y convicción, no porque me han comprado ni porque he sido favorecido con nada. Quienes piensan así, están muy equivocados y no tienen principio ni ética política para descalificar mi irrevocable decisión de renunciar a los cargos Director de Comunicaciones de la Seccional del PRD y Director de Prensa y Comunicaciones de Campaña de la Seccional del PRD en Madrid.
Soy un hombre de principios; por ende, ésos principios son inquebrantables y heredados de una familia bien formada y educada como los fueron mis padres, humildes campesinos forjadores de las sanas disciplina del trabajo y la honradez.
El cambio está dado, ni un paso atrás y E' palante que Vamos!!.