En ese espacio nada sideral Yunis representa a miles de periodistas profesionales de todo el mundo que logran romper con los medios convencionales. Escriben lo que les parece y no tienen a nadie que regule o censure sus puntos de vista. En otras palabras, no hay nada más auténtico que un periodista que crea su propio blog. Es como ganar lectores en trajes de baño, o mostrarse desnudo ante una multitud que será cualquier cosa menos ciega.
Los blogs son tomados tan en serio, y han llegado a tener tanta importancia en esta nueva era de la comunicación, que en estos días la filóloga cubana Yoani Sánchez fue galardonada con el prestigioso premio español José Ortega y Gasset en la categoría de Periodismo Digital, como reconocimiento a lo que muchos consideran el “fenómeno de los blogs” en Cuba.
El jurado basó el veredicto a favor de Yoani Sánchez en "la perspicacia con la que su trabajo ha sorteado las limitaciones a la libertad de expresión que existen en Cuba''. En definitiva, un blog es la manera más personalizada de lo que llamamos periodismo ciudadano. Y como crearlo es gratis y carece de mayores complicaciones, cualquiera puede tener uno, incluso con fotos y elementos audiovisuales. Muchos escritores y estudiantes los utilizan como diarios electrónicos.
La historia del blog se remonta a 1983 cuando surgieron los llamados foros de discusiones de las noticias del día, hasta que más adelante apareció uno totalmente personalizado creado y administrado por un experto llamado Brian E. Redman. La proliferación ha sido tan descomunal que para diciembre de 2007 el buscador electrónico Technorati contabilizaba 112 millones de blogs en el ciberespacio.
Asimismo, el más popular de los más de 200 millones de blogs que la misma firma Technorati asegura que existen a nivel mundial, se le atribuye a la actriz china Xu Jinglei, que según la agencia oriental de noticias Xinhua, a mediados de 2006 había recibido más de 50 millones de visitas virtuales.
En el caso particular de Yunis, por lo que he visto y leído desde que lo lanzó hace unos meses, el propósito de su blog no es únicamente informar lo que ocurre aquí, allá y allende los Mares del Sur, sino también el de motivar a sus compatriotas a reconocer las cosas que pasan en su comunidad. De ahí títulos como “Brillante Semana de Dominicanos en Miami”; “La Música Latina Pierde a Cachao a los 89 años” o “¿Por qué no hay diáspora dominicana representada en el Congreso Dominicano?”.
Sin embargo, la intención de Yunis de llegar a una diversidad de lectores no tiene límites; pues parece igualmente interesada en que los suyos sigan de cerca el desarrollo de la actual campaña electoral estadounidense. Apoyada en las encuestas y reportes de los medios convencionales, esta periodista dominicana convertida en agente de viaje y empresaria turística también comenta y opina sobre política norteamericana.
Pero hay algo más: los temas de Mundiacción han tocado incluso asuntos religiosos. Durante la última Semana Santa leí allí un artículo que Yunis tituló “La intención virtuosa de Jesús”, una reflexión acerca de hacer el bien basada en los principios cristianos que nos inculcaron de niños.
Si tomamos en cuenta los casos de Yunis y el de la cubana galardonada en España podemos afirmar que ya no hay que ser empleado de un medio de comunicación para ejercer la profesión de periodista, aunque sí es importante seguir la norma de asegurar por lo menos dos fuentes de entero crédito antes de publicar cualquier cosa.
En conclusión, no cabe duda de que el otrora y cada vez más debilitado Cuarto Poder está ahora en manos de la gente, y que la libertad de prensa es, simplemente, un blog. Pero cuidado con lo que se publica, ya que cualquier paso en falso puede traer serias consecuencias legales y muchos dolores de cabeza.