Esto se complementó con el deterioro de la situación económica a causa de la crisis de los dos últimos años del gobierno perredeísta.
La debacle bancaria gestada en el 2003 y los sometimientos judiciales de los principales accionistas de los bancos quebrados trajo como consecuencia que un dueño de un importante diario de circulación nacional obviara la dialéctica y entendiera que la derrota de Hipólito Mejía se debió a las publicaciones sostenidas de noticias negativas sobre su gestión.
Al parecer, en espera de compensación, se tenía la firme esperanza de que los expedientes judiciales fueran estancados por parte del Ministerio Público y que la acción de la Autoridad Monetaria y Financiera se detuviera.
La litis judicial se mantuvo. El gobierno dejó que ese caso se ventilara en la justicia y que el fallo definitivo fuera en base al aporte de las pruebas y evidencias sobre los hechos debidamente juzgados.
El proceso electoral ha vuelto a poner sobre el tapete el manejo de las informaciones que se publican en los periódicos. De forma sucesiva vemos como a diario se publican todo tipo de informaciones negativas sobre el gobierno, resaltadas en primera plana.
Mientras los demás diarios de circulación nacional publican encuestas de firmas de prestigio en las que aparece el doctor Leonel Fernández encabezando las preferencias electorales, hay un periódico que publica otras que favorecen a Miguel Vargas.
En el entendido erróneo de que la política es estática y que los procesos históricos se repiten tal como acontecieron en el tiempo, alguien considera que con ello contribuirá de forma decidida a derrotar al gobierno y al candidato oficialista.
Hipólito Mejía no es Leonel Fernández. El PRD no es el PLD. Las obras de gobiernos de ambos partidos tienen marcadas diferenciaciones. El primero desestabilizó la economía dominicana, y el segundo la recuperó, la estabilizo y la afianzó.
El presidente Fernández es mejor candidato que los que lleva la oposición política. Tiene más partidos aliados. Cuenta con una gran obra de gobierno en su haber y las encuestas de prestigio lo dan ganador en primera vuelta.
Confundir los escenarios es un grave error de apreciación. Ya hay demasiados periódicos en nuestro país que publican las informaciones. Tenemos varios diarios impresos. Algunos se distribuyen de forma gratuita. El Internet ha venido a invadir de informaciones y análisis a los lectores, y hasta permiten comentarios.
Me parece que la percepción errónea del rol jugado por ese diario en el 2004 se está repitiendo en el 2008. Esta vez se procura beneficiar con las informaciones a Miguel Vargas Maldonado. Pero se ha perdido la perspectiva, se olvida la dialéctica, se confunden escenarios y se comete la torpeza de creer que Hipólito es Leonel. Ahí radica el error.
Como dice la famosa frase de Jack Fuller, periodista, corresponsal de guerra y ganador del premio Pulitzer: “Si te equivocas en las cosas pequeñas, los lectores no confiarán en ti para las cosas grandes.