Resulta que el índice de inflación durante el primer trimestre no alcanza los dos puntos porcentuales, a pesar del exorbitante incremento en los precios del petróleo, aunque se reconoce aumentos excesivos en algunos rubros, cuya comercialización es aguijoneada por la especulación.
En Haití se ha producido una especie de estallido popular por la aguda escasez de alimentos y porque los precios de lo poco que se oferta aumentaron en más de un 40 por ciento situación que agrava el ya insoportable estado de miseria y marginalidad social.
Puede decirse que Haití se convierte en la primera nación de América donde se produce asomo de levantamiento popular o de crisis social a causa del padecimiento generalizado de hambre alertado por Naciones Unidas por aguada escasez y carestía de alimentos básicos en países del tercer mundo.
Ese drama no es el caso de República Dominicana porque aquí prevalecen niveles óptimos de seguridad alimentaría porque el campo y la agroindustria nacionales demuestran capacidad para suplir el consumo de productos básicos, como arroz, carne roja, pollo, huevos, víveres y enlatados.
La poblada acontecida en Haití se produjo básicamente por el reclamo de la población para que el gobierno garantice poder comer arroz con huevo; aquí se importan más de 12 mil millones de dólares en bienes y servicio, mucho m{as que el presupuesto haitiano de varios años.
A pesar del paso de dos tormentas y de una sequía de más de tres mese de duración, hoy los mercados están repletos de plátano, yuca, batata, cebolla, ajo, arroz, habichuelas, frutos y otros productos agropecuarios.
Instigar un estallido social o meter miedo a la población con la advertencia de un suceso de esa naturaleza, bajo el falso pretexto de que la nación sufre un proceso incontrolable de inflación y carestía, es más que perversidad y temeridad política.
Al PRD le será imposible encender la pradera social porque la economía dominicana no padece las debilidades que confrontan naciones del sudeste asiático y de Africa ca causa de la disminución en la producción de alimentos básicos.
La tonelada métrica de leche en polvo sobrepasa los cinco mil dólares en los mercados internacionales, pero aquí Gobierno y ganaderos han concertado una alianza estratégica que ha permitido a ese sector poder suplir la demanda interna.
Los elementos que inciden en el leve incremento de la inflación son básicamente de origen externo, como el incremento del petróleo y de materias primas básicas como las requeridas en la industria avícola y para la fabricación de fertilizantes y pesticidas.
La intención perredeista de extrapolar el drama haitiano al ambiente local se interpreta como un acto de desesperación política con elevado contenido de perversidad que, obviamente no tendrá ningún efecto sobre el previsible desenlace electoral.
A pesar de la crisis económica de estados Unidos, de las alzas del petróleo y de materias primas básicas, del descenso del dólar y del cambio climático, Republica Dominicana se ufana hoy de tener una economía estable y un aparato productivo en capacidad de garantizar autosuficiencia alimentaría.
La dirección del PRD ha cometido un error fatal al pretender sujetarse del clavo ardiente que significa intentar reeditar aquí el drama haitiano, que si alguna similitud ha tenido con nuestro país se remonta a la gran crisis acontecida durante el gobierno anterior