Proveniente de una familia humilde, honesta y trabajadora del municipio Guayubin de la Provincia Montecristi, el compañero Quilvio logró titularse de Ingeniero Agrónomo en la universidad más vieja del nuevo mundo y mas adelante realizó estudios de postgrado y maestría que le permitieron ser parte del staff de profesores de esta alta casa de estudios donde impartió docencia por mas de veinte años. Miembro del Comité Central del Partido de la Liberación Dominicana posición a la que accede por meritos políticos propios, por la ardua labor organizativa desarrollada en el sector profesional al que pertenecía, por las defensas que hacía permanentemente de los segmentos poblacionales dedicados a la producción agropecuaria y por la integridad y honestidad personal que le adornaban. Presidió por muchos años la Secretaría de Asuntos Agropecuarios del partido fundado por el Profesor Juan Bosch en 1973 y siempre fue un interlocutor válido de las ideas y posiciones de esta formación política.
Siempre fue merecedor de la confianza del Presidente Leonel Fernández quien le designó en el mes de agosto del año 2004 en el cargo de Asesor Agrícola del Poder Ejecutivo, enviándolo posteriormente a dirigir el Instituto Agrario Dominicano donde realizó, hasta su trágica muerte este domingo 13 de abril, una muy positiva y transparente gestión a favor de los productores de la Reforma Agraria y el país.
Perdemos a este valiosísimo compañero y amigo en los momentos en que nuestra organización política conjuntamente con los partidos aliados y movimientos de apoyo a la candidatura presidencial de Leonel, asume una vez más con gallardía y dedicación la responsabilidad de impedir que el desorden, la anarquía, el caos y el retroceso representado por el PRD se apoderen de la Republica Dominicana en las elecciones nacionales del próximo 16 de mayo.
Sin lugar a dudas la sociedad dominicana, el gobierno de Leonel Fernández y el PLD como organización con la ida a destiempo del compañero Quilvio Cabrera, pierden un gran hombre, un ser humano ejemplar y un excelente profesional de honestidad y capacidad probadas.
Quilvio muere trágicamente cumpliendo con sus obligaciones políticas y me atrevo a afirmar con toda seguridad que los dirigentes, activistas, miembros, simpatizantes, amigos y aliados del Partido de la Liberación Dominicana de todo el país lloramos su partida, pero al propio tiempo nos resignamos porque estará muy cerca de Don Juan y al lado del Altísimo. Que descanse en paz.