En el libro “El olor del olvido”, de Freddy Aguasvivas, hay una que otra relación sobre ambos, sin embargo, carece de alta credibilidad para mí en algunos aspectos, dado que de mi infancia recuerdo muchas cosas que no son de conocimiento público, las que podrían servir de base para una investigación seria y no novelística. Por ejemplo, la misma noche en que murió Maximiliano Gómez, yo andaba con todos ellos (El Moreno, Miriam Pinedo y los responsables de sus muertes, primero del moreno y luego la de mi madre).
La incompetencia de la justicia ordinaria de la época cerraba la vía judicial para investigar a plenitud la verdad de lo ocurrido y dejó en la más absoluta impunidad a los autores del acribillamiento de Otto (quien fungía como mi padrastro al momento de su muerte) y del descuartizamiento de mi madre Miriam, hechos ocurridos en Paris. La justicia Dominicana archivó los antecedentes de ambos asesinatos, constituyendo así una verdadera denegación de justicia, quedando demostrada su ineficacia y falta de voluntad para esclarecer estos crímenes.
Aunque han pasado ya varios años desde sus muertes, aún siguen impunes, por lo que solicitaré una profunda investigación agregando y aportando pruebas inéditas -que hasta ahora no son de conocimiento público- ante la CIDH, esperando que sea admisible mi denuncia, por lo que presentaré también ante el Estado Dominicano la correspondiente denuncia por los motivos ya indicados.
En las circunstancias que se indiquen y en los plazos a fijar por la Corte Interamericana, compareceré a la audiencia a través de un abogado dispuesto a acompañarme y esclarecer el caso, suceso de vital importancia para la historia de nuestro país. En el procedimiento, básicamente me adheriré a las peticiones de la Comisión en orden a instar al Estado Dominicano para que se realice a través de un tribunal imparcial, una completa investigación de los hechos, para que se adopten las medidas y que se me reparen los daños causados con las muertes.
Finalmente solicito para reiniciar el juicio, la colaboración de todas aquellas personas representativas del entorno en el que Miriam Pinedo y Otto Morales se movieron hasta el momento de su muerte.