Opinión
Un huerto aristot
Por:
POR MIGUEL ANGEL SEVERINO*
Qué es una biblioteca ?.. Es una construcción teórica, cientista, filosófica y doctrinaria donde se erige, se recrea, crece, se desarrolla y evoluciona el pensamiento, la cultura y el conocimiento en las pupilas del lector y en el recuerdo, impreso, imperecedero que la conforta.
Una biblioteca no es solo una colección de libros, publicaciones en serie, impresos u otros tipos de documentos gráficos, audiovisuales dispuestos para el disfrute y acceso de un público usuario, de cara a satisfacer necesidades y en procura de fortalecer el proceso cognitivo, de investigación, de cara y para enriquecer una cultura educativa, bajo la dirección de un personal diestro y especializado.
Si bien es cierto que todo esto no conforta la visión nuestra en torno a lo que es y debe ser una biblioteca, me veo precisado a invitarlos a conocer la Biblioteca “Profesor Juan Bosch” del ciudadano presidente de la República, el Dr. Leonel Fernández Reina.
La biblioteca “Profesor Juan Bosch” es un espacio, un libro abierto, una bitácora contigua a la modernidad, y, sobre todo, un conjunto cultural creado, con exquisitos detalles y fino propósito, para el deleite del espíritu, para invitar a la noesis que brota en las pupilas cognitivas del ciudadano ávido, y de perspectivas aristotélicas, por demás..
La biblioteca del Presidente es toda una organización y una cultura per se, un acervo espacio creado y articulado para ambientar la reflexión del por y para el presente, y por demás para el devenir histórico, como legado imperecedero de una figura ya procera, sino como estadista, como amante, promotor y creador de una cultura para la cultura del libro, del aprendizaje corporativo que demanda la sociedad contestaria del siglo XXI y que recoge, con acierto, la visión de un hombre que trasciende los linderos de la proceridad intelectiva..
Esta organización, del libro y la cultura, es todo un escenario para el espíritu liberador, para pensar el país, para auscultar los valores proceros de los forjadores de la Patria, para recoger el espíritu y para crear la identidad cultural en y de una generación que apuesta por la libertad crecida en la palabra, a la vez que reverenciar la nostalgia figura de Don Juan, un verbo conjugado en el presente y el pasado de un futuro que se niega a estar ausente y que bien recoge la memoria de la Patria en su figura baluarte de la historia y del presente..
Quienes hemos tenido el privilegio de ir, en más de una ocasión, a conocer y a ser usuario de la biblioteca “Profesor Juan Bosch” hemos sido testigo de una historia que transita y nos trasborda, a través de la obra bibliotecaria, articulada, a partir de la palabra escrita, a un singular lugar donde todo la ciencia, la filosofía, la historia, y la literatura, mejor contada, nos quedan a la distancia de dos pupilas paralelas y conjuntas, en una mirada que transforma el pasado en el presente y que construye el futuro en el otoño desnudo de una tarde abrigada de paginas leídas..
Si la riqueza bibliográfica es rica, es más rica la arquitectura, el lugar, el edificio que aloja y la manera tan discreta como fluye el silencio entre la mirada fiel de los libros y sus autores tras las pisadas y las huellas del lector.
Es un espacio que enamora al amante y descuidado amante de la lectura, del saber y de aquellos presos de la investigación y del conjuro compromiso con el conocimiento trascedente.
El toque final lo da la organización y la gerencia de la obra y la cultura que queda presa en la biblioteca “Profesor Juan Bosch”, un espacio digno y al servicio no solo de los intelectuales, de la aristocracia académica, porque de igual manera lo es para los estudiantes dominicanos, haitianos y para investigadores internacionales.
Esta obra de arte, de la cultura, bien puede sobrepasar la obra de gobierno del Presidente desde mis perspectivas intelectivas. Una biblioteca de estas características y al servicio de la sociedad es todo un patrimonio, un activo, un recurso socio cultural para el presente intemporal.
Los amantes del saber, de la ciencia, de la filosofía, de la historia, de la literatura y de las ciencias políticas, estamos en deuda con el creador de tan procera obra, de un gesto que lo enaltece como ciudadano y que lo hace un Presidente esclavo ya de un lugar procero en la historia dominicana, de nuestra América y del mundo moderno.
La lectura, es la edad, la estatura y la cultura del hombre, y os dejo a todos, por igual, un concierto, la invitación presente a constatar lo torpe que he sido, pues creo que mis pupilas han sido ciega por el embrujo de una obra, de un premio a la cultura, la biblioteca “Prof. Juan Bosch”..
La biblioteca “Profesor Juan Bosch” es un huerto, aristotélico, para el espíritu.
miganseverino@gmail.com