Los motivos para no votar son muchos: la desidia, el pasotismo, la irresponsabilidad, el "!Qué bien se está en la playita, mejor no voy a votar!", el considerar que el resultado de las elecciones no es significativo, el rechazo a la democracia como forma de gobierno, el rechazo a nuestro actual sistema político (sea éste lo que sea), y… el que cada uno quiera.
Un 50% de abstención no significa un 50% de ciudadanos que protestan. Gracias a ello, a los políticos les resulta muy sencillo excusar la abstención de muy diversas maneras: 'llovió', 'hizo sol', 'la gente se fue al campo y a la playa', 'la confianza en nuestra democracia hace que los ciudadanos se relajen y no consideren necesario votar' (esta excusa todavía no la han utilizado pero la usarán), etc.
En definitiva, la abstención no es una forma eficaz de reflejar la disconformidad de los ciudadanos, porque no se puede cuantificar de forma clara el número de abstencionistas disconformes.
El voto nulo, es un voto defectuoso, pero también es utilizado por algunas personas como forma de protesta. El problema de usar un voto nulo para protestar es parecido al de la abstención. Salvo algún caso excepcional muy concreto, no hay forma de conocer el número de votos nulos que son votos de protesta y los que son de ciudadanos que simplemente se han equivocado al votar.
El voto en blanco, es la forma de protesta 'oficialmente' aceptada en la mayoría de las naciones que tienen sistemas de gobierno democrático (o al menos aparentemente democrático). Aunque los motivos para votar en blanco pueden ser muchos, un voto en blanco es considerado siempre un voto de protesta y casi siempre se aceptará la intención democrática del ciudadano que emite ese voto.
Es decir, de las tres opciones, la única que refleja cuasi-inequívocamente un voto de protesta de un ciudadano demócrata es el voto en blanco.
Aunque he simplificado mucho y se podrían objetar y añadir algunas cosas a lo que he comentado, la conclusión que se puede sacar es que, a falta de un partido al que votar, en Reública Dominicana un ciudadano demócrata disconforme, la mejor opción que tiene para dar a conocer su disconformidad, debe ser, en principio, votar en blanco.
Pero hay un problema. Se elija la opción que se elija, cualquiera de las tres, va a ocurrir lo mismo: no va a servir para nada.
En la práctica, ninguna de las tres opciones tiene fuerza. Los políticos se van a repartir indecentemente los cargos y escaños sin importarles cuánta abstención, votos nulos o votos en blanco hayan existido, ya que han hecho una Ley Electoral a su medida que les permite ignorar a los ciudadanos disconformes, a su abstención y a sus votos de protesta.
De hecho han hecho unas Leyes a su medida que les permiten ignorar a todos los ciudadanos, pero eso es otra historia que no viene al caso en este momento.
Aquí no existe la opción de votar en blanco. Los políticos no nos van a hacer caso pero al menos les hacemos saber que están actuando contra nuestra voluntad y, lo que es más importante, hacemos saber sin ningún lugar a dudas, al resto de los ciudadanos, que queremos una democracia pero que estos políticos, estos partidos, no ofertan nada nuevo.
El partido de Cristo-Jesús es donde queremos estar en tranquilidad, por eso estoy con Juan Luis Guerra.
"Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios". Decida Ud si cumple con ambas leyes.
*El autor es economista y CPA. Reside en los Estados Unidos.