Santo Domingo. Rep. Dom. - 17 de Septiembre 2014
Opinión
30 Mayo 2011
Los hongos tibicos
Por: Por DOMINGO PEÑA NINA*
El consumo de hongos tíbicos se está extendiendo rápidamente en el país. La primera referencia que tuve de ellos aquí, me la hizo un amigo muerto a destiempo hace dos años en un accidente. Me comentó que sobre la Autopista 6 de Noviembre, a unos kilómetros de San Cristóbal, camino a Baní, una señora vendía galones del líquido de cultivo de dichos hongos a razón de $1,000.00 el galón y tenía tantos pedidos que sus clientes tenían que esperar varios días para que ella pudiera satisfacer sus demandas. Él era uno de sus clientes. Un año después yo hice contacto con dicha señora para retirar un galón que un compadre tuvo la amabilidad de pagarme. Al tomar el líquido, advertí el sabor de los hongos adicionado al de un refresco de malta, que seguramente le agregaban para aumentar el volumen y obtener un mayor rendimiento. Los hongos tibicos son una combinación de hongos de origen chino que se utiliza en el continente asiático desde hace más de 20 siglos.  Algunos autores afirman que el origen de los mismos es México. En dicho país, los gránulos originales bajo el nombre de Tibi, viven en las nopaleras de Opuntia alimentándose de las excreciones azucaradas (frutos) de estas cactáceas. En Oaxaca, Estado al sur de México, popularmente se les conoce como algas marinas o como granillo y son generalmente utilizados a nivel doméstico.  Asimismo, son denominados tibis, hongos chinos, búlgaros de agua, kéfir de agua, granillos, kephir, kewra, talai, mudu kekiya, matsoun, matsoni, waterkefir, y milkkefir. También conocidos como granos de agua de kéfir, granos de azúcar de kéfir, cristales japoneses de agua y abejas de lafornia.  Posteriormente se nombró Tíbicos a los gránulos de este cultivo. Otras fuentes los denominan hongos chinos, y otras apuntan a Japón como su procedencia. También se hace referencia al Tíbet, de donde vendría la palabra tíbicos.  Sin embargo, el episcopado de México aclara que estos hongos fueron  introducidos en el continente americano a través de México por Sor Teresa de Calcuta quien los trajo en una de sus visitas. La historia es más o menos ésta: La madre Teresa de Calcuta, siempre inquieta por el deseo de ayudar a curar las enfermedades de todas aquellas personas que vivían en lugares muy apartados o que no contaban con los recursos para pagar los honorarios de un médico, además de adquirir los remedios para su tratamiento, llegó al Tíbet donde se comunicó con los monjes y maestros de esa zona. Estos le entregaron unos tíbicos con la única condición de que no se comercializaran, es decir que se compartieran con otras personas de forma gratuita. Estos hongos lucen como granos de arroz cocido, pero más esféricos y a veces más grandes, casi transparentes. Los tibicos recién nacidos se adhieren en el fondo del recipiente, mientras que los adultos se mantienen en la superficie reproduciéndose.  PREPARACION Su forma de prepararse es la siguiente:Los tibicos se ponen en un colador de plástico y se lavan con agua purificada, a temperatura ambiente, en cada cambio. En un recipiente de vidrio se coloca un poco de azúcar crema o piloncillo, se les agrega agua (el porcentaje que yo utilizo al cultivarlos es de una taza de azúcar crema por cada 5 tazas de agua),  y se vacían los tibicos ya lavados. Luego se tapan con una tela de manta o una servilleta de papel ajustada con una goma elástica para que tengan respiración. Se dejan en reposo por un tiempo estimado de 72 horas; al día siguiente se cuelan y el jugo que resultó (agua de tepache) se toma en ayunas y a lo largo del día; se vuelve a repetir todo el proceso. No se debe endulzar ni agregarle nada extra (yo les añado al agua una cucharada de melaza), y a medida que vayan aumentando los tibicos, se aumentan también las porciones de azúcar crema y agua. Tampoco se deben utilizar envases ni utensilios metálicos, ya que de hacerlo los hongos mueren. Cuando se tiene el doble de lo que se necesita, se recomienda  comenzar a compartir los hongos con otras personas. Salvo algunos casos de intolerancia digestiva, no se han reportado efectos colaterales ni interacciones peligrosas con otras medicaciones habituales. Las propiedades medicinales de los hongos tíbicos han sido confirmadas por numerosos estudios científicos en las principales universidades de Oriente y Occidente, y entre sus beneficios destaca su capacidad de incrementar la actividad inmunológica del organismo, la posibilidad de prevenir el desarrollo de ciertas patologías tumorales, la revitalización de tejidos dañados por traumatismos y por infecciones recurrentes, y su acción tonificante sobre la energía corporal en casos de estrés repetido. Estas acciones dependen en mayor grado del tipo de preparación llevada a cabo para su consumo y de la constancia con que se ingieran dichas preparaciones.  PROPIEDADESPropiedades atribuidas a los Tibicos:· Articulaciones: Alivia reumas, artritis, dolores musculares, extremidades y cintura.· Cabeza: Sana la migraña y los dolores de cabeza.· Hígado: Mejora sus funciones: quita problemas de vesícula.· Músculos: Alivia los hombros endurecidos y relaja la nuca, curan los dolores musculares.· Obesidad: Da salud a los delgados y quema la grasa de los obesos.· Vida y edad: Hace la vida longeva y vital, evita achaques, hace menos bruscos los cambios en la menopausia.· Pulmones: Fortalece y cura la propensión a la bronquitis, quita la tos, decrece la flema y cura el asma.· Riñones: Cura sus enfermedades, ayuda a orinar bien, disminuye la posibilidad de cálculos, en general ayuda al sistema urinario.·  Sangre: Baja el colesterol, ablanda arterias y las venas endurecidas, baja la glucosa en caso de diabetes, disminuye la hipertensión y quita las hemorroides.         Estómago e intestinos: Evita el estreñimiento, ayuda a la digestión, cura los cálculos estomacales, cura la diarrea.· Nervios: Sana dolores nerviosos, herpes, insomnio y mareos.· Ojos: Rehabilita la potencia visual; desaparecen las cataratas.· Cabellos: Reafirma su color natural original, desaparecen canas y fortalece el cuero cabelludo.· Cáncer: Previene en algunos casos y cura el de la piel.· Adicciones: Cura el alcoholismo. Reduce la ansiedad de ingesta de sustancias psicoactivas (alcohol, cigarrillo, tabaco, drogas, café). ·Ansiedad: Para casos de ansiedad se recomienda tomar un litro por día. En casos graves, continuar durante un año. Supuestamente ayuda a la mejora en casos de falta de sueño y se mejora el apetito, disminuyendo las depresiones Particularmente, he tenido ocasión de observar resultados sorprendentes en la salud de personas afectadas de fibromialgias. Si usted confía en la recomendación de la madre Teresa de Calcuta y las investigaciones realizadas, comience a cultivar los hongos y a tomar el líquido de su cultivo. Yo lo hago.