De conformidad con la Ley Electoral número 275-97, la Junta Central Electoral es la máxima autoridad en materia electoral en la República Dominicana y es la que vela por una mayor transparencia en el sistema democrático representativo que rige el país, apegada siempre a la Constitución de la República y las demás normas jurídicas, siempre "Comprometida con la Verdad".
Tradicionalmente en nuestra historia, los desafíos en este tipo de elecciones no tienen que ver con la agitada campaña electoral, pero sí a circunstancias políticas que dan personalidad propia a cada una de ellas.
Un problema de forma y de fondo es la suficiente información que los medios de prensa dan a conocer sobre determinadas conductas ilícitas por parte de algunos sospechosos, en casos de corrupción y a la participación novedosa de complicidad de muchos otros, pretendiendo ejercer directa o indirectamente influencia en la decisión de votos para las próximas elecciones, lo que genera desconfianza en la ciudadanía, por lo que podría influir en el resultado electoral del próximo 16 de mayo.
De acuerdo con el artículo 49 de la Constitución, el presidente de la República podrá optar por un segundo y único período constitucional consecutivo, no pudiendo postularse jamás al mismo cargo, ni a la Vicepresidencia de la República.
Sabemos y hemos escuchado que en política conceptos y causas pueden evolucionar según convenga a los que pueden imponer sus criterios, porque para objetivos ocultos, distintos pueden ser los intereses, como se ha dicho.
El propósito de este artículo es prevenir los importantes cambios que en la legislación podrían suceder si se impusiera una reelección, regresionando y afectando a la misma institucionalidad del país. Uno de los aspectos que hay que considerar es que el poder no está concentrado sólo en unas manos, esa es la verdad aunque se tilde de mentirosa y perversa. El pueblo tiene la impresión de que la corrupción asociada a la planificación concitada de adhesiones al candidato oficial, ofrecen cierto ventajismo a su candidatura dadas las conveniencias políticas del momento.
Hasta ahora, la Junta Central Electoral tiene un alto protagonismo en cuanto al proceso eleccionario en todas y cada una de sus actividades, avances y acciones realizadas, como también, a los próximos desafíos que pudieran presentarse los que de seguro afrontará con eficiencia en tiempo y tareas, inclusive a futuras falencias de sistemas que pudieran aparecer.
Hoy día, existen mayores controles sobre elecciones. No creo que a estas alturas de nuestra historia, al pueblo "se les robe el voto" porque sabe ya distinguir entre lo urgente y lo importante.
EL AUTOR es asesor y consultor en asistencia social.