Debido también a la agudísima crisis económica que vive el país, la mala reputación de administradores ineficientes de su gobierno, la magnitud de sus comentarios de supuestamente ser el único que sabe conceptualizar y al cataclismo que desde hace rato viene sufriendo el pueblo dominicano. Son éstos algunos de los factores que últimamente han reducido significativamente la intención de voto a favor de la reelección, relegándola a un segundo lugar.
A juicio de los electores, la reelección no garantiza otro período donde el pueblo pueda visualizar nuevos rumbos de bienestar, más en una campaña dinámica y competitiva como ésta y donde existen afortunadamente, implicaciones políticas funestas en materia decisional, principalmente en el mar de los indecisos, donde precisamente es donde más se ha notado e incrementado la intención al voto, se suman los descontentos y muchos partidarios del propio gobierno que van en busca de otra oferta electoral más atractiva y que permite la alternabilidad en el poder.
El resultado de las últimas encuestas reales así lo demuestran: el candidato del PRD indudablemente ha ido ascendiendo considerablemente y obteniendo en las últimas dos semanas un apoyo relevante ocupando ya un primer lugar.
Un candidato como Miguel Vargas, exitoso y reconocido empresario, que apunta a trabajar para el país y para todos los dominicanos, sin excluir a nadie, con ánimo de llevar desde la presidencia el desarrollo económico y social que tanto necesita el pueblo dominicano. Un candidato capaz de saber evaluar razonablemente y reconocer la dignidad humana, un candidato que ha sabido romper aquella supuesta realidad que hacían creer, de forma encubierta y fuertemente polarizada y trucada como el de las turbias encuestas. Por éstas y por otras múltiples y variadas razones , se encamina al triunfo. El pueblo no quiere seguir en lo mismo.
*El autor es un profesional dominicano que reside en Buenos Aires, Argentina.