Todo lo otro es más de lo mismo. No hay ideas nuevas, ni en la forma de presentar lo viejo. Son caras conocidas y actuaciones bien conocidas. Peor aún, la ‘balaguerización’ de esos dirigentes amenaza con hacer retroceder el país a tiempos y prácticas políticas que se suponen superadas.
El peligroso significado de la proclamada herencia histórica del balaguerismo es que esas cúpulas del PLD, PRD y PRSC se han convertido en auténticas retrancas, cuellos de botella, para el desarrollo institucional del país y una redistribución adecuada de las riquezas creadas por el crecimiento económico de los últimos 50 años.
Esos burócratas privilegiados no dejan ni una brecha para la esperanza con su modelo económico de concentración del ingreso en pocas manos, la corrupción política y la acentuada desigualdad social, expresada en sueldos muy bajos para cientos de miles de empleados y elevadísimos para unos pocos funcionarios.
En cambio, la candidatura de Guillermo Moreno y María Teresa Cabrera representa, primero, una equilibrada participación de hombres y mujeres en la búsqueda de soluciones a los grandes problemas nacionales.
Segundo, Guillermo y María Teresa representan a las capas medias de la población (profesionales, pequeños/as empresarios/as, técnicos/as) y los empleados/as (públicos y privados), trabajadores/as que producimos las riquezas y pagamos los elevados impuestos, pero recibimos muy poco del producto social, porque esos dirigentes de los partidos tradicionales que han gobernado el país por más de 40 años se chupan una parte significativa del Presupuesto anual y otra parte la ceden a grandes empresarios nacionales y extranjeros, que son sus socios.
Tercero, la candidatura de Guillermo Moreno y María Teresa Cabrera es la única sin compromisos económicos y con potencial suficiente para poner en práctica una política de desarrollo nacional que estimule a la pequeña y mediana empresa, la cual, como se sabe, crea más puestos de trabajo por capital invertido que las grandes compañías y, por tanto, son aquellas las que pueden convertirse en una adecuada respuesta al desempleo estructural que sufre la mayoría de la población dominicana.
Cuarto, Guillermo Moreno y María Teresa Cabrera representan, por el historial de sus actuaciones, el combate a la corrupción, la atención a los grandes problemas sociales: salud, educación y otros; y la defensa de los intereses nacionales frente a la voracidad de otros gobiernos y empresas extranjeras que siempre quieren aplicarnos la ley del embudo.
Por estas y otras razones: NO BOTES TU VOTO, VOTA POR GUILLERMO MORENO Y MARIA TERESA CABRERA EN LA BOLETA 16 DEL MIUCA.
*EL AUTOR es periodista.