BRASILIA.- El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, realizará a partir de este miércoles una breve visita a HaitÃ, la cual aprovechará para insistir en que la comunidad internacional asuma un mayor compromiso con esa nación antillana, castigada por la pobreza.
El viaje de Lula a Haití ha sido definido por fuentes oficiales brasileñas como "un acto político de demostración de confianza" en ese país y un llamado a la comunidad internacional para que "persevere en sus esfuerzos en favor del desarrollo de esa nación".
Será la segunda visita del presidente Lula a Puerto Príncipe, donde estuvo en el 2004, acompañado por la selección brasileña de fútbol, que jugó un partido amistoso con el equipo haitiano, en medio de un clima de fiesta que pocas veces se vio en Haití.
Desde Puerto Príncipe, Lula viajará mañana mismo hacia San Salvador, donde el jueves se reunirá con los mandatarios del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), que forman Guatemala, Belice, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá, y que tiene a República Dominicana como miembro asociado.
Según el portavoz de Lula, Marcelo Baumbach, la visita a Haití tendrá un contenido más político, a diferencia de la que hará a El Salvador, que estará más centrada en asuntos económicos y de la integración latinoamericana.
"La relevancia de la visita a Haití está dada por el papel de Brasil en la reestructuración de la democracia haitiana, mediante su participación en la misión de Naciones Unidas y por su actuación en foros internacionales, en favor de que se aumente el flujo de recursos hacia ese país", dijo Baumbach.
Brasil está al frente de la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización en Haití (Minustah), que está formada por unos 6.700 militares y 1.600 agentes de policía de dos decenas de países, en su mayoría latinoamericanos.(s)