MIAMI.- Un destacado sacerdote haitiano ha insistido que no aspira a cargo polÃtico alguno en su paÃs y que desea reanudar sus deberes religiosos.
Hace un mes y una semana la Corte Suprema haitiana sobreseyó las acusaciones restantes contra el reverendo Gerard Jean-Juste relacionadas con el asesinato en el 2005 del periodista y poeta haitiano Jacques Roche.
Jean-Juste pide la adopción de reformas políticas en Haití, pero insiste que no presidirá un gobierno.
"Deseo seguir siendo un sacerdote, pero me siguen acusando de ser candidato", indicó Jean-Juste, que se encuentra en la Florida para continuar su tratamiento por leucemia.
Sus partidarios intentaron inscribirlo como candidato presidencial en las elecciones generales del 2006, pero las autoridades prohibieron que se postulara por encontrarse en prisión.
La arquidiócesis de Puerto Príncipe suspendió al sacerdote en sus funciones debido a sus actividades políticas.
El 9 de junio, la Corte Suprema haitiana sobreseyó las acusaciones contra Jean-Juste de haber conspirado para importar ilegalmente armas. El sacerdote fue declarado el año pasado inocente de homicidio en relación con la muerte de Roche.
Los grupos internacionales defensores de los derechos humanos dijeron que las acusaciones tuvieron motivaciones políticas, y el sacerdote las negó.
Fue excarcelado en enero del 2006 para ser tratado en Miami de leucemia.