PUERTO PRINCIPE.- Un grupo de legisladores de Haità anunció que buscará evitar la entrada en funciones de los 11 senadores que saldrán electos tras las elecciones de la semana pasada, en protesta contra la exclusión en los comicios de candidatos de un popular partido.
La medida podría crear más división política e inestabilidad, mientras la nación caribeña lucha para atraer nuevas inversiones en un momento de grandes dificultades económicas.
Las elecciones en Haití se llevaron a cabo en dos rondas el 19 de abril y 21 de junio, a fin de llenar 11 escaños en el Senado. Se espera que los resultados de la segunda vuelta sean divulgados pronto.
Las autoridades electorales habían vedado a candidatos del partido Familia Lavalas del ex presidente Jean-Bertrand Aristide, alegando que la facción no presentó los documentos legales requeridos para registrar a sus participantes.
Familia Lavalas, la mayor fuerza política del país, acusó al consejo electoral de parcialidad y conspiración y dijo que tales documentos nunca habían sido requeridos en elecciones previas. El partido llamó a un boicot y ambas rondas electorales estuvieron marcadas por un mínimo record de concurrencia.
Donantes internacionales, como Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea, brindaron más de 11 millones de dólares de los 16 millones que costó llevar a cabo la elección.
Yvon Buissereth y Rudy Heriveaux, ambos senadores del partido de Aristide, y otros tres legisladores, afirmaron que boicotearían el proceso de validación de los 11 senadores recién electos.
"Advertimos a las autoridades haitianas y a la comunidad internacional que apoyar financieramente la organización de tal elección era una pérdida de dinero", dijo Buissereth a Reuters en una entrevista en el fin de semana.