Suministros médicos básicos como antibióticos y analgésicos están peligrosamente bajos en algunos hospitales y clínicas en Puerto Príncipe, la capital, y en zonas rurales, alarmando a doctores que pasan trabajos para lidiar con la demanda.
La doctora Nancy Fleurancois, voluntaria en el dañado hospital de la ciudad costera de Jacmel, le dijo a un funcionario de la ONU de visita el jueves que su equipo está tratando a unas 500 personas por día _ muchas de ellas por primera vez desde el sismo del 12 de enero _ y necesita desesperadamente antibióticos y suministros quirúrgicos.
"Uno ve a personas que llegan aquí casi muertas", dijo Fleurancois, que es haitiano-estadounidense. "Se necesita más ayuda".
El doctor le expresó sus preocupaciones a Anthony Banbury, subjefe de la misión de paz de la ONU en el país, durante la visita de éste a Jacmel, donde más de 20.000 personas están desamparadas.
Banbury dijo más tarde que él trataría de resolver las carestías allí, pero hizo notar que existe una "gran necesidad" de medicamentos en todo Haití. Los trabajadores de socorro dijeron que la necesidad de medicamentos generalmente es tercera, tras el agua y tiendas de campaña para albergue.
La razón para la escasez de los tres es la misma: La necesidad es tan grande y no es posible enviar suministros a Haití lo suficientemente rápido ni distribuirla en un país con una infraestructura arruinada.
Los problemas para tratar a heridos se producen en medio de advertencias de una potencial calamidad de salud pública con decenas de miles de haitianos viviendo en miserables campamentos en el área de la capital.
"El sistema de atención médica en Haití ha sido terriblemente afectado por el terremoto", dijo Joe Lowry, portavoz de la Cruz Roja internacional. "Miembros del personal médico han muerto o resultado heridos, hospitales destruidos y reservas dañadas o agotadas".
Marcela Sauza, directora regional de la oficina para Latinoamérica y el Caribe en el Fondo de Población de las Naciones Unidas (FPNU), dijo que la tasa de mortalidad materna en Haití_ por amplio margen la más alta en el Hemisferio Occidental va a subir este año, porque más mujeres embarazadas carecen de alimentos y atención adecuados y están bajo estrés por el terremoto y sus consecuencias.
Persisten problemas en la distribución de ayuda
Puerto Príncipe, 28 ene (PL) Más de dos semanas después del devastador terremoto en Haití la ayuda internacional continúa llegando al país, pero aún persisten problemas en su distribución, admitieron las autoridades y funcionarios de la ONU.
Cientos de miles de personas necesitan comida y refugio y existe un sentimiento de frustración en la población, debido a que la asistencia no llega a los más necesitados, señaló la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA).
En el aeropuerto internacional de esta capital hay cargamentos a la espera de ser distribuidos, mientras que las terminales marítimas tienen una limitada capacidad para recibir los donativos.
"La realidad es que necesitamos una mejor coordinación", dijo el presidente haitiano, René Preval.
El terremoto, de siete grados en la escala de Ríchter, arrasó esta capital y las ciudades de Jacmel, Carrefour y Leogane, con un saldo de 170 mil muertos, 200 mil heridos y tres millones de damnificados, declaró Preval.
El presidente confirmó que debido a la catástrofe fueron postergadas las elecciones legislativas previstas para el 28 de febrero.
"La campaña electoral se debería abrir (hoy), pero por obvias razones esto no sucederá", dijo.
Además de la asistencia a los heridos y la entrega de víveres, las prioridades son la remoción de escombros, la creación de campamentos y la higienización para evitar epidemias.
Unas siete mil 500 personas fueron contratadas para la limpieza de las calles, como parte de un programa que permite entregar alimentos y dinero a cambio de trabajo.
Otros esperan ser llamados para participar en la siguiente fase de reconstrucción.
Diversos organismos internacionales estiman que la reconstrucción de Haití tras el terremoto tardará al menos una década y señalan que sólo en la capital el 75 por ciento de la ciudad deberá ser reparado.
vb