TALLAHASSEE.- En momentos que los hospitales de la Florida se llenaban de haitianos vÃctimas del terremoto, el gobernador Charlie Crist tenÃa un plan simple: pedir al gobierno federal asistencia para desastres, asegurar más dinero para el estado y estudiar la posibilidad de enviar pacientes a otros estados.
Pero no fue fácil, y ahora su solicitud está en medio de una fuerte controversia después de que las fuerzas armadas suspendieron los vuelos de evacuación a la Florida el miércoles por la noche.
Autoridades militares dijeron que los hospitales floridanos han dejado de aceptar pacientes, una acusación que los hospitales estatales y el gobernador rechazan de plano.
"No es cierto'', afirmó Crist el sábado. "Nunca me informaron que los militares interrumpirían los vuelos. Me enteré de eso cuando los medios comenzaron a preguntarme sobre el tema ayer [viernes] en Tampa. Es asombroso. Es increíble. Yo me preguntaba de qué estaban hablando. La realidad es no sólo que estamos dispuestos a ayudar sino que necesitamos seguir ofreciendo esa ayuda''.
Los médicos en Haití dijeron el sábado que hasta 100 pacientes graves pudieran fallecer si no los trasladan en avión a hospitales en Estados Unidos.
Crist calculó que para el sábado el estado había gastado unos $10 millones asistiendo a 6,630 personas de las 18,363 que han llegado de Haití en casi 800 vuelos desde el terremoto. Unos 526 pacientes han sido hospitalizados en la Florida --muchos de ellos en Miami-Dade-- y 174 siguen recibiendo tratamiento.
Crist dijo el miércoles que había escrito a Kathleen Sebelius, secretaria de Salud y Servicios Humanos, pidiéndole que activara el Sistema Nacional de Asistencia Médica por Desastre para ayudar a al Florida a hacer frente a la situación. Sebelius no ha emitido todavía una declaración al respecto.
Crist no dijo en su carta que el estado no aceptaría más pacientes, pero sí solicitó que el gobierno federal "asistiera en el envío de estos pacientes graves a otros estados''.
El gobernador también indicó que la comunicación y coordinación con las autoridades federales "ha sido problemática''.
Y frustrante también. El coordinador estatal de asistencia a Haití, Dave Halstead, director interino de Control de Emergencias, dijo que el miércoles por la noche oficiales militares le notificaron sólo 20 minutos antes que un avión aterrizara en Tampa con 22 pacientes graves. Una víctima de quemaduras tuvo que ser trasladada por carretera al Hospital Shands en Gainesville.
"Es simple: ¿Cuál es el plan? ¿Qué tipos de pacientes? ¿Tienen estas personas lesiones cerebrales que tienen que ir a hospitales específicos? ¿Hay personas con miembros amputados que pudieran recibir tratamiento en otros hospitales?", preguntó Halstead.
"Estamos dando golpes a ciegas. Ya han pasado 18 días desde el terremoto. Entiendo que no hubiese un plan el tercer día. Pero a estas alturas no hay un plan. Sencillamente no lo entiendo''.
Halstead dijo que la comunicación ha sido tan mala que ha tenido que depender de un funcionario federal de aviación en el centro estatal de emergencias para que le informe a la Florida cuando un avión sale de Haití con destino al estado "porque no hay nadie en Haití que nos pueda informar''.
Crist dijo que ha tenido una experiencia más positiva con el gobierno federal y el sábado afirmó que había tenido una conversación telefónica "muy alentadora'' con Sebelius el día antes de enviarle la carta. Agregó que también había tenido discusiones positivas con Janet Napolitano, secretaria de Seguridad Interior, con quien se reunirá el lunes en el sur de la Florida.