La Red de Derechos Humanos de Ouanaminthe (Haití), dijo que el destino principal de los niños es la ciudad de Santiago, 155 kilómetros al norte de Santo Domingo.
En algunos de los casos, según la denuncias de las organizaciones, los padres de los menores "apadrinan" este delito argumentando que "prefieren enviarlos a la República Dominicana y no verlos pasar hambre y vicisitudes a su lado".
Mientras que en Santiago, organizaciones comunitarias y comerciantes denunciaron que decenas de niños que han sido traídos desde Haití en las últimas semanas pernoctan las calles harapientos, sucios y descalzos y que muchos cometen actos delictivos.
El presidente de la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico de Santiago, Carlos Lora, declaró a la prensa que los menores, con edades oscilantes entre los 8 y 17 años, entran a los comercios y asedian a los clientes.
El portavoz de la Policía en el Cibao Central (norte), coronel Jesús Cordero Paredes, reconoció que muchos de los menores haitianos cometen delitos, por lo que han sido detenidos.