 |
Los volcanes son, en México, un atractivo turÃstico. |
|
|
|
México (PL).- El volcán más conocido de México es el Popocatépetl y también el más activo en cuanto a emisión de fumarolas; pero no es el único de su tipo, porque a nivel nacional otros siete erupcionan y, en general, 20 de estas formaciones podrÃan lanzar potencialmente emisiones de lava. Los vulcanólogos nacionales ubican con mayores posibilidades para salir del reposo a Citlaltépetl o Pico Orizabal, Fuego de Colima, Seboruco, Las Tres Vírgenes, San Martín Tuxtla, Chichón o Chichonal y Tacaná, en la frontera con Guatemala.
A estos, junto al Popo, como se le llama popularmente al Popocatépetl, se pudieran agregar con amplias probabilidades de pasar a la categoría de activos a otros tres de las Islas Revillagigedo: Jorullo, Xitle y Paricutín.
En el caso del Popo o Cerro que Humea (en náhuatl), es el volcán de más fácil acceso para el visitante desde Ciudad de México -a unos 70 kilómetros de distancia. Se caracteriza por la expulsión cíclica de fumarolas y tiempo atrás de pequeñas erupciones.
Ubicado en el límite de los estados de México, Puebla y Morelos, una de sus descomposturas más recordadas ocurrió en 1994, cuando soltó una nube de polvo y ceniza que cubrió la capital poblana, debido a un ligero terremoto.
Con sus mayores erupciones registradas en 1919 y 1921, el Popo tiene el encanto único y adicional de tener otro volcán inactivo bastante cercano: el Iztaccihuatl (la mujer blanca tendida), también evocado como la Princesa Mitológica Azteca.
Se afirma que en el territorio mexicano, cuya altiplanicie está rodeada de cadenas montañosas, existe el llamado Eje Neovolcánico, el cual atraviesa el territorio nacional de oeste al oriente, hasta unirse con la Sierra Madre Oriental en el Escudo Mixteco o Zenmpoaltépetl.
Ese eje, como su nombre lo indica, es distintivo de una gran actividad volcánica, cuyas elevaciones de este tipo más empinadas son el Citlatépetl (5,700 metros sobre el nivel del mar) del estado de Puebla y considerado como el quinto mayor pico de Norte-Centroamérica, el Popo (5,452), el Iztaccihuatl (5,286) y el Fuego de Colima (3,960).
Al volcán Colima -también llamado del Fuego-, ubicado en el pequeño estado de igual nombre, en la costa central del Pacifico mexicano, se le evalúa como el más activo del país en cuanto a erupciones fuertes.
Su parte superior se derrumba cada cierto tiempo, debido a que cuando erupciona unas veces crece y otras se desmorona.
De 1961 a 1987, de acuerdo con los registros vulcanológicos de Colima, las distintas erupciones de lava dieron paso a grandes acumulaciones progresivas en sus laderas, que entonces representaron un peligro para las poblaciones cercanas de Atenquipe y El Playón.
Es precisamente en el estado de Colima, en la zona de Urupan, en la frontera con el vecino Michoacán, donde se ubica otro volcán, el Paricutín, considerado por los estudiosos como el más joven del mundo.
Esta formación erupcionó lava por primera vez el 20 de febrero de 1943, a las 15.15 horas, de acuerdo con registros del área de Investigaciones vulcanológicas del Instituto de Geofísica, de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Según precisiones, su base ascendió entonces en 430 metros, después que dejó de lanzar emisiones seis días después. En concordancia con registros de la época, se afirma que en su despertar mucho tuvo que ver un movimiento telúrico registrado en el valle de México.
Además de las formaciones mencionadas y sus características, México cuenta con otros volcanes muy conocidos de gran altitud, aunque con situación de reposo absoluto, como son el Nevado de Toluca, La Maliche, cerca de Tlaxcala y el Cerro Chino, próximo a Guadalajara.
Existen otras dos elevaciones de este tipo en el país, el Cerro Prieto, de Baja California y San Andrés, en Michoacán, con la curiosidad de que acumulan en sus proximidades lagunas termales, emisoras de gases de vapor de agua, las cuales tienen utilidad medicinal y para la generación de electricidad.
*Corresponsal Jefe de Prensa Latina en México.
|