Martínez afirmó que resulta dramática la disminución del flujo turístico y aseguró que ello se debe a las continuas muertes y los atentados contra jefes policíacos, todo lo cual repercute en el exterior en forma desfavorable.
Eso significó, en principio, una pérdida de 300 millones de dólares sólo en los primeros cinco meses de 2008 y provoca también que México esté a punto de caer del séptimo al octavo lugar entre las naciones más visitadas del mundo, añadió.
El legislador aseguro que siguen cancelándose vuelos procedentes de Europa y a la vez disminuyen las visitas de turistas desde Estados Unidos por la misma causa.