Ambos virus pueden provocar la fiebre aftosa humana o infección del coxsackievirus, aunque ésta no tiene relación con la fiebre aftosa que afecta al ganado.
La enfermedad de manos, pies y boca es una dolencia común de la infancia, para la cual no existe vacuna. Los síntomas se tratan de forma aislada, pero no existe terapia para la enfermedad.
El virus EV71 es altamente contagioso. Los niños son los más vulnerables. Ataca principalmente a los menores de 6 años, y con mayor frecuencia a los menores de 2 años.
Raras veces afecta a los adultos, que generalmente cuentan con las defensas suficientes para rechazar la infección. Pero aunque pueden no presentar síntomas, pueden ser portadores del virus e infectar a otras personas
La fiebre aftosa humana raramente provoca la muerte, pero al estar relacionada con el virus EV71, puede causar una forma severa de la condición.
La enfermedad empieza con fiebre ligera, seguida por ampollas y úlceras en la boca, y salpullido en manos y pies. También puede provocar náuseas, pérdida de apetito y puede llegar a afectar el cerebro, el corazón y los pulmones.
Generalmente el virus no es mortal, pero puede llegar a serlo debido a complicaciones como hemorragia pulmonar o meningitis.
La enfermedad de manos, pies y boca se contrae con mayor facilidad en verano y principios de otoño. Se transmite por el aire, al tocar objetos contagiados o por el contacto con ampollas, mucosas o heces infectadas.
La mejor forma de prevenirla es observando una buena higiene ambiental, personal y alimentaria; evitar el contacto con las personas contagiadas y mantener a los niños alejados de las multitudes.
En la última década, los mayores brotes de esta enfermedad atribuidos al virus EV71 se registraron en el Sudeste Asiático en Malasia en 1997 y en Taiwán en 1998. En 2007 China registró 80.000 casos de la enfermedad y 17 muertos.
Actualmente una epidemia provocada por el virus EV71, tiene en alerta a China y a la comunidad internacional, pues en los últimos días se ha cobrado la vida de más de 40 niños.