A cada uno de los pacientes que visitaron esa institución entre 1997 y 2000 se les midió los niveles de vitamina D y recibieron un seguimiento de siete años.
De los participantes en el estudio murieron 737, de los cuales 307 tenían deficiencia de vitamina D y 102 presentaban concentraciones más altas.
A los expertos llamó la atención el vínculo entre la falta de vitamina D y los decesos por enfermedades cardiovasculares.
De las muertes de pacientes con concentraciones bajas de esa vitamina, la mitad fueron relacionadas con patologías del sistema cardiovascular.
Hasta ahora, se desconoce por qué la deficiencia de vitamina D está asociada con muertes por ese tipo de enfermedades, pero investigaciones anteriores muestran que desempeña un papel clave en la salud humana.
Un trabajo anterior desarrollado por científicos de la Universidad de Harvard había mostrado la relación entre los ataques cardíacos y la vitamina D.
También otros estudios han sugerido el vínculo entre la falta de esa vitamina, la diabetes, la hipertensión y la obesidad.